

Nikolás Sánchez-Izquierdo, 279° del ranking mundial de la ATP, vive desde este miércoles por la mañana una pesadilla que padecen cada vez más tenistas profesionales. A horas de su doble compromiso de la jornada, por los octavos de final de los cuadros de singles y dobles del Challenger de Rosario,recibió amenazas de presuntos apostadores que lo conminaron a perder su partido contra el argentino Valerio Aboian. Y ya nada fue igual para este español que juega habitualmente en los torneos de segundo y tercer nivel en el circuito profesional.
Según detalló el diario La Capital, de Rosario, a Sánchez-Izquierdo lo contactaron horas antes del partido a través de un mensaje de WhatsApp de un número desconocido con característica de Rosario y le advirtieron que si no se dejaba ganar por su rival tomarían represalias y secuestrarían a un familiar.
“Nikolas, escuchá bien porque no te lo vamos a repetir. Esto es por este partido. Sabemos todo de vos y de tu familia”, fue el comienzo del texto intimidatorio, de acuerdo a las pruebas que aportó a la policía de Rosario. En el mensaje se mencionaban nombres de personas de su entorno cercano y direcciones en España para exigirle que perdiera el partido «de la manera más disimulada posible”. Todo bajo la amenaza de tomar represalias contra su familia. Y el agresor no se quedó allí. “Colaborá en este partido o asumí las consecuencias”, soltó.
La intimidación, luego de informarles a los organizadores del torneo, no sólo fue denunciada ante la policía local.También fue elevada a funcionarios del Ministerio Público de la Acusación Y, obviamente, al Programa Anticorrupción de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA, por sus siglas en inglés), que es el organismo que investiga los casos de apuestas en el deporte. Es que los tenistas puede ser castigados si no informan este tipo de situaciones por más que no cumplan con la extorsión.
Una vez que cumplió con las denuncias y todavía muy confundido, Sánchez-Izquierdo, de 26 años, decidió presentarse igualmente a disputar el compromiso que lo podía meter entre los ocho mejores del torneo que se juega en el Jockey Club de la ciudad santafesina. Nada se sabía hasta ese momento del triste episodio que había vivido. Sin embargo, como indicios, se desencadenaron una serie de situaciones que provocaron que en las redes sociales comenzara a sospecharse que algo malo pasaba en ese partido.
Primero porque comenzó una hora y 40 minutos más tarde que lo previsto. Segundo porque no se les permitió el ingreso a los espectadores y, sobre todo, porque en la cancha 1 del complejo hubo mucha más seguridad que la acostumbrada. Y finalmente porque tampoco se tomaron jugadas en los principales portales de apuestas deportivas de la Argentina. Como contraste hay que comparar lo que sucedió en el partido que se jugó en simultáneo en el escenario principal entre el argentino Luciano Ambrogi y el italiano Andrea Pellegrino. Hubo gente en las tribunas, menos agentes y también se pudo apostar.
Muy feo lo sucedido en Rosario. Nicolás Sánchez Izquierdo recibió amenazas de apostadores antes de su partido ante Valerio Aboian.
El match se retrasó casi 2 horas y se jugó a puertas cerrradas. Ganó el argentino por 7-5, 6-4.
Mi solidaridad con el español y su equipo. pic.twitter.com/1NnMZSvDtd
— Gonzalo Ferreyra (@gonzaloferreyr) February 5, 2026
El partido se extendió durante una hora y 45 minutos y Aboian, de 23 años y pupilo de Fabián Blengino, se impuso por 7-5 y 6-4. Fue una gran victoria para el chico argentino, que esta mucho más abajo en el ranking (esta semana figura 526°). Pero también se trató de un pésimo e indeseado momento para Sánchez-Izquierdo, a quien se lo notaba acongojado y con la cabeza en otro lado. De hecho, perdió cinco veces su servicio ante un rival, en los papeles, inferior. Más tarde, el español no se presentó a jugar el partido de dobles, en el que junto a Genaro Olivieri debían enfrentarse en la misma cancha 1 contra Juan Estévez y Lucio Ratti.
Este jueves por la mañana el tenista publicó un comunicado desde su redes sociales: “Espero que os encontréis bien o lo mejor posible. Escribo esto ya que es considerable la gente que me está escribiendo por lo sucedido ayer. Primero, de momento no voy a dar información al respecto hasta que decida cómo hacerlo. Agradecería que no me escribáis más, por favor. Estoy volviendo a casa y necesito descansar», arrancó.
Y siguió: “Segundo, durante años he soportado los excesos verbales en redes igual que muchos otros tenistas. Dada la gravedad de las últimas amenazas recibidas, a partir de hoy voy a mostrar tolerancia 0 y denunciar cualquier tipo de mensaje excedido que representen una falta de respeto o amenaza a mí o mi familia. Y, por último, agradezco de corazón la atención y compromiso de las personas que han estado a mi lado en estos momentos, en especial a mi entrenador (gracias, Pit, jamás podría imaginar recibir tanto en tan poco tiempo) y al torneo que, con su directora a la cabeza, ha tomado todas las medidas necesarias, junto a la policía, para garantizar mi seguridad”.








