Aloña Fdez. Larrechi

Cuando tenía «11 o 12 años», Carlos Zanón (Barcelona, 1966) se fue a vivir unos meses a casa de sus abuelos. Allí se encontró con la biblioteca de su tío, que era profesor y murió muy joven en un accidente de coche. «Había todo tipo de libros y era una manera de estar con él. Ahí empecé a tener contacto con obras de verdad, porque hasta ese momento sólo me gustaban Los tres mosqueteros, una novela que me había regalado mi padre y que era lo único que leía. No podía decir que me gustara la lectura, sino que me gustaba aquella obra de Alejandro Dumas».

Medio siglo después de aquel encuentro con esa personalísima selección literaria, Zanón es, además de guionista, crítico literario y poeta, un referente de la novela negra en nuestro país, comisario de BCNegra, el festival centrado en el género policíaco que se celebra esta semana en la Ciudad Condal. Aunque él aclara que no escribe «novela negra policial, es más una novela existencialista».

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Ante su versatilidad profesional, aclara que se considera escritor, «aunque me gusta trabajar el texto, que las páginas suenen bien, elegir las palabras, el tempo… La manera de explicar las cosas que es, en definitiva, lo que, como lector, te gusta de un autor, más que lo que te explica. Eso viene de la poesía y también está ahí».

La noche de los monstruos y Barcelona

El próximo 19 de febrero, Zanón publicará su última novela, Objetos perdidos (Salamandra), «que trata de reflexionar sobre lo cerca que estamos todos de desaparecer. Un mal negocio, un mal divorcio, cuatro decisiones mal tomadas y puedes evaporarte».


Portada de Objetos perdidos, la nueva novela de Carlos Zanón.


Salamandra

Con La ciudad de los vivos, de Nicola Lagioia, como referente (porque «habla de la adicción y de esa noche de monstruos en la que todo puede cambiar»), la elección de Barcelona como escenario lleva al escritor a apelar a la tradición que «empieza en Marsé, sigue con Casavella y enlaza con lo que yo puedo hacer».

Y de ambos autores y su ciudad natal, se queda respectivamente con Ronda del Guinardó, «para no decir la típica de Últimas tardes con Teresa, porque es una novela corta muy interesante», y El día del Watusi, «que es como un puzle, muchos géneros a la vez, desde el folletín a la novela arribista del siglo XIX, y tiene una mirada muy interesante sobre la Barcelona preolímpica, la de las calles sin asfaltar y los juegos salvajes».

Autores de cabecera

La capacidad de Patricia Highsmith «para tratar el género y el carácter de los personajes» y la de John Updike para hablar de ellos «sin juzgarlos» convierte a ambos autores estadounidenses en sus favoritos. Pero su libro más recomendado es El amor en los tiempos del cólera. «Es una obra escrita en estado de gracia, con esa manera que tenía García Márquez de describir las cosas y esa idea de la alta cultura popular, porque la puede leer cualquiera pero tiene mucha literatura», razona.


Cartel de la nueva edición de BCNegra que se celebra esta semana en Barcelona.


DR

Cuento de Navidad, de Charles Dickens, es la novela que le hubiese gustado escribir «porque lo tiene todo: estructura, saltos en el tiempo, denuncia social…». Emily Dickinson y Anne Carson son las autoras predilectas de Zanón de su otro género profesional, la poesía.

Pero decantarse por la prosa o el verso a la hora de leer lo deja en manos de «lo que me apetezca». Y confiesa: «Intento hacerlo por placer y con la mirada inocente del lector, no con la mirada profesional de alguien que también escribe libros».

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