En el panorama contemporáneo, donde la salud y el estilo de vida son cruciales, se ha generalizado el impacto del deterioro de la salud, las infecciones y los trastornos relacionados con los malos hábitos. Aquí es donde entra en juego la marcha sanadora, el ejercicio de yoga que revitaliza tu cuerpo y mente mientras caminas.
La marcha sanadora trabaja en tres regiones anatómicas fundamentales: cabeza, cuello y tronco/parte inferior del cuerpo. Esta práctica transformadora facilita la integración del cuerpo de una manera que no solo restablece el equilibrio, sino que también altera fundamentalmente la dinámica general del cuerpo.
La técnica de la marcha sanadora es sencilla. Ponte de pie con las manos en alto, separadas a la altura de los hombros, e inicia la caminata. Anda descalza para obtener los máximos beneficios. Si no es posible, no pasa nada por utilizar zapatillas o calcetines. Elige entre caminar en círculo, cuadrado o en línea recta. Pero mantén un patrón constante durante cada sesión.
El enfoque de la marcha sanadora
Comienza con una duración moderada, de 30 segundos a 1 minuto, en 4-5 series. Aumenta gradualmente a 3-5 minutos distribuidos en 3 series. Si bien la duración no es obligatoria, mejor cuanto más tiempo. Por lo tanto, cuanto más constante sea la práctica, mayores serán los beneficios.
Es fundamental mantener un enfoque equilibrado y respetar ciertas reglas. No se recomienda mantener las manos en alto durante un tiempo prolongado. Para una persona promedio, una duración de 1 a 5 minutos es suficiente. Sin embargo, para deportistas o personas que realizan actividades de alto rendimiento, la duración puede extenderse gradualmente a 10-15 minutos. La eficacia de la marcha sanadora depende de la regularidad. Incorpora esta práctica a su rutina diaria, idealmente por la mañana y por la noche.
Una mejor circulación y sistema nervioso
Una circulación sanguínea adecuada es fundamental para el funcionamiento óptimo de todos los órganos, con especial importancia para el cerebro. El cerebro, en su intrincado diseño, mantiene su propio sistema circulatorio. La marcha sanadora surge como una solución terapéutica para mejorar la circulación general en todo el cuerpo. Sienta las bases para una mejor comunicación entre el cuerpo y el cerebro, contribuyendo a la preservación de la armonía fisiológica y la salud general del individuo.
El sistema nervioso conecta el cerebro con todo el cuerpo a través de vías neuronales. Estas vías permiten la transmisión de información, permitiéndote percibir, procesar y responder a diversos estímulos, tanto internos como externos. Al facilitar una mejor circulación, la marcha sanadora impacta positivamente en el funcionamiento del cerebro. Esto, a su vez, fomenta un sistema de mensajería más eficiente en todo el cuerpo, lo que resulta en una mejor comunicación y capacidad de respuesta a las instrucciones del cerebro.
Bienestar mental y físico
En el ámbito de la ciencia yóguica, la profunda interconexión entre la mente y el cuerpo cobra protagonismo. La intrincada interacción de ambos elementos es vital para el funcionamiento fluido del cuerpo. La marcha sanadora actúa como un puente dinámico, despertando la mente y el cuerpo simultáneamente. Esta activación armoniosa fomenta una relación sinérgica, allanando el camino hacia un bienestar integral.
Mujer practicando yoga al aire libre.
INSTAGRAM @ALOYOGA
Al mismo tiempo, incorporar la marcha sanadora a tu rutina diaria actúa como catalizador, estimulando la mente y el cuerpo aletargados para una mejor comunicación. Este despertar, a su vez, facilita un cambio positivo en las rutinas, contribuyendo a una mejora general de nuestro estilo de vida.
Equilibrio hormonal y fuerza muscular
Mantener el equilibrio hormonal es crucial para la salud general. La influencia de la marcha sanadora en la circulación ayuda a restablecer el equilibrio de los ciclos hormonales naturales del cuerpo, ayudando en la recuperación y sanación de enfermedades como la disfunción tiroidea, la diabetes, el síndrome de ovario poliquístico, la irregularidad menstrual, etc.
Además, la marcha sanadora contribuye activamente al fortalecimiento del sistema muscular, incluyendo músculos, ligamentos y tendones. Este sistema es fundamental para la salud general de órganos, articulaciones y huesos, y pone el foco en la importancia de cultivar una fuerza muscular robusta para un funcionamiento corporal óptimo.












