La final de la Copa Africana de Naciones que se jugó el pasado domingo sigue dando que hablar. Fue caótica la noche en Rabat, donde Senegal aguó la fiesta de Marruecos, que quería cortar una racha de 50 años sin títulos y terminó sufriendo una pesadilla por culpa de una de sus figuras, Brahim Díaz. El futbolista de Real Madrid tuvo en sus pies la chance de la victoria pero falló un penal por querer picarla en el último minuto y después la visita se impuso en el alargue. Lo llora Marruecos pero también una periodista francesa.

Su nombre es Vanessa Le Moigne, tiene 40 años y es periodista de BeIN Sport, una de las señales deportivas más vistas en buena parte del mundo, en especial en Europa y África. Una especie de Morena Beltrán o Sofi Martínez pero en Francia, el país subcampeón del mundo donde el fútbol se vive con mucha pasión, como en Sudamérica.

A cargo de las coberturas de la Ligue 2, la segunda división francesa, a Vanessa (cuyo apellido recuerda al de una mediática legisladora argentina) le tocó viajar a Marruecos para estar presente en la Copa Africana de Naciones. El certamen tiene mucha relevancia en esa parte del Viejo Continente por las comunidades de inmigrantes que están instalados allí, pero también porque la mayoría de los futbolistas convocados son nacidos en tierra gala o disputan sus ligas.

Vanessa vio desde el borde del campo todo lo que ocurrió en el partido entre Marruecos y Senegal, desde los incidentes con el público senegalés hasta la jugada clave en que Édouard Mendy intuyó la intención de Díaz y atajó el penal sin problemas. En medio de la desilusión marroquí y los festejos de Sadio Mané y compañía, la periodista entrevistó al arquero héroe, y le hizo una pregunta que generó un fuerte repudio en las redes sociales.

«No me atrevo a felicitarte, te dejo que comentes todo lo que pasó al final; es dramático», le dijo la francesa al ex Chelsea, preguntándole también si había hecho algún tipo de acuerdo con Díaz para atajar el penal, una versión que puede sonar insólita pero que se escuchó fuerte en medio del caos que reinó en el partido disputado en Rabat.

Todo Senegal consideró como un arrebato arbitral el penal a favor de Marruecos, sancionado en el minuto 96 de la final a través del VAR, un par de minutos después de que a ellos les cobraron una falta en ataque en una acción que terminaba en gol para la visita. Era tal la bronca que amagaron con dejar la cancha y su público se enfrentó con la seguridad, invadiendo la cancha.

Afectada por los cuestionamientos a su trabajo, Vanessa denunció en Instagram una campaña de acoso y odio en su contra y anunció que dejará de trabajar en el fútbol. «En ese momento, no sabía si los dos jóvenes que vi siendo trasladados en camillas, inconscientes, seguían vivos», se defendió en su descargo, tratando de explicar por qué para ella era más importante lo que rodeó a la final que hablar con Mendy del resultado en sí.

«Circulaban rumores de un ‘acuerdo de paz’ ​​en las redes sociales. Tengo que hacer preguntas, y esta pregunta en particular sobre el penal, para que alguna de las partes involucradas responda», afirmó luego, como si fuera necesario fundamentar por qué le consultó sobre el penal de Díaz a Mendy.

«No pasa nada si los hinchas no lo entienden», aclaró Le Moigne al desarrollar por qué decidió no cubrir más futbol: lo hace porque está decepcionada con sus colegas. «Mis amigos, mis compañeros que llevan años analizando cada desliz mío: ellos son claramente mejores. ¡Sin duda! Se lo dejo a ellos», cerró con tono irónico.

“Gracias, fútbol, ​​por los encuentros… por los momentos bonitos. Al final de la temporada, me detengo y ahora me siento liberada”, añadió, anunciando su despedida del medio tras el cierre de la temporada de la Ligue 2. «Termino lo que empecé y luego haré otra cosa, si es que la hay», afirmó.