Este jueves vuelve a rodar la pelota con el comienzo del Torneo Apertura 2026. Con las pilas recargadas y las ilusiones renovadas, los equipos comienzan el año con diferentes objetivos y obligaciones. Así como los que se ilusionan con levantar un título, están los que quieren dejar atrás su compromiso con el descenso y buscarán alejarse de la tabla de los promedios, para no formar parte de la lucha que nadie quiere protagonizar: la de no perder la categoría.

Al igual que la temporada pasada, en 2026 habrán dos descensos. Perderán la categoría los dos equipos que peor posicionados se encuentren en la tabla anual y la de los promedios. En caso de igualdad en cualquiera de ambos casos, se disputará un encuentro de desempate. Y si un equipo está último en las dos tablas, el que perderá la categoría es el que le sigue en la tabla anual.

Sin embargo, hay un asterisco que los equipos deben tener en cuenta: los descensos rigen conforme al estatuto de la AFA y no a criterio exclusivo del reglamento de la Liga Profesional de Futbol. ¿Que significa esto? Que el estatuto puede sufrir modificaciones a lo largo de la temporada si la Asamblea así lo dispone. Esto deja abierta la posibilidad de que modifiquen la cantidad de equipos que desciendan durante el transcurso del año.

Hubo casos muy recientes de cambios estatuarios durante la temporada, como el de 2024, cuando se anularon los descensos en la Asamblea que ordenó la modificación del estatuto, con el objetivo de que en 2025 la competencia pasara de 28 a 30 equipos. Caso similar fue el de la temporada 2021, donde se abolieron los descensos por la pandemia.

Otro antecedente reciente ocurrió en 2023, cuando, con la temporada ya comenzada, se decidió eliminar un descenso. En principio iban a ser tres, dos por promedios y uno por la tabla anual, pero finalmente el número se redujo a dos por decisión unánime de los asambleístas.

Cuales son los equipos que arrancan el 2026 más complicados en la tabla promedios

La nueva temporada tendrá a varios equipos tradicionales de Primera con un panorama muy complicado en la zona de riesgo. Consumados los descensos de San Martín de San Juan y Godoy Cruz, los recién ascendidos, Gimnasia de Mendoza y Estudiantes de Río Cuarto, inician la temporada a foja cero, a diferencia del resto de los equipos, que arrastran la sumatoria de puntos de las últimas tres campañas.

Sin tener en cuenta a los nuevos integrantes en Primera, Sarmiento de Junín arranca el año en la situación más delicada entre los que permanecen en la categoría, con un promedio de 0,959 (70 puntos).

Un poco más arriba aparece Aldosivi, que viene de salvarse del descenso de manera agónica en la última fecha del campeonato pasado, cuando le ganó la pulseada a San Martín de San Juan por 4-2 en Mar del Plata, y lo terminó condenando a la Primera Nacional. El equipo de Guillermo Farré, que dividirá por dos temporadas, aparece con 1,031 (33 puntos).

La situación también es sumamente comprometida para Banfield. El equipo de Pedro Troglio, que no pudo reforzarse en el mercado de pases por las inhibiciones de FIFA, necesita sumar puntos rápidamente para alejarse del peligro, ya que cuenta con un promedio de 1,041 (76 puntos).

Un histórico que está en peligro es Newell’s, que aparece un poco más arriba del Taladro con 1,123 (82 puntos), apenas arriba de la zona de riesgo.

Por encima aparece un pelotón de equipos que tienen un poco más de margen que los peores ubicados, aunque lejos están de poder relajarse. Estos son: Atlético Tucumán, Central Córdoba (ambos con 1,151 de promedio, 84 puntos), Gimnasia de La Plata, Belgrano de Córdoba (los dos con 1,178 de promedio, 86 puntos) e Instituto de Córdoba (1192 de promedio, 87 puntos).