Elena Romero Vargas

Coincidir en cuál es la escapada perfecta es tarea complicada, y es que a la hora de elegir el destino ideal todo depende de los gustos de cada viajero. Hay quienes prefieren aprovechar los días libres para visitar lugares donde puedan empaparse de historia, otros que lo que buscan es desconectar en contacto con la naturaleza, mientras que los hay quienes ven cualquier hueco disponible como la oportunidad de oro para mover el cuerpo en destinos donde practicar algún deporte sea la prioridad.

Pero si hay un atractivo que pone de acuerdo a todos, esos son los destinos con propuestas termales que invitan a encontrar allí un oasis de relax en mitad de la rutina. Y si le amparan siglos de historia, muchísimo mejor. Esto es lo que te puedes encontrar si viajas a Baños de Montemayor, la localidad de Cáceres con poco más de 700 habitantes que tiene como principal reclamo un balneario con aguas terapeúticas que se remonta a la época de los romanos.

TAMBIÉN TE INTERESA

Baños de Montemayor se ubica al norte de Extemadura, entre las provincias de Cáceres y Salamanca, lugar por el que pasaba la Vía de la Plata. Su ubicación estratégica hizo que esta localidad fuese especialmente popular en la época de los romanos, fama que no hizo más que crecer cuando se descubrió la abundancia de fuentes y manantiales subterráneos con la que cuentan y las propiedades curativas que tenían sus aguas demostraron tener.

Eran muchos los militares y funcionarios romanos, además de ciudadanos de a pie, que entre los siglos I y IV recurrían a estas aguas termales para paliar dolencias gracias al efecto tan positivo que tenía sobre la salud. Para potenciar aún más sus beneficios, se contruyó un recinto termal que fue muy frecuentado y en el que cada vez acudían más y más personas a disfrutar de todas las propiedades de las que el agua de Baños de Montemayor presumía.


Balneario de Baños de Montemayor, Cáceres


@balneariomontemayor


Entre los siglos XVII y XIX las propiedad de las aguas termales de la localidad cacereña fueron poniéndose más y más en valor hasta que en 1955 se inaugura el Balneario de Baños de Montemayor, el principal reclamo de la región por el que muchos acuden para seguir disfrutando de todos los tratamientos que tiene para ofrecer. Además, durante unas obras en el año 2000, se encontraron en estas instalaciones restos de las antiguas termas romanas que hoy permanecen en el balneario.

Las aguas termales que podrás conocer de primera mano en este balneario proceden de dos manantiales llamados Columna y Arqueta muy próximos entre sí. El agua que emerge del subsuelo a 43º se clasifica como sulfuradas, sódicas y oligometálicas, lo que se traduce en un agua minero medicinal con muchísimo que aportar a la salud y el bienestar de quienes la prueban. Entre sus beneficios destacan el aumento de oxigenación en tejidos y vías respiratorias, su capacidad hidratante y cicatrizadora en la piel o la función antiinflamatoria y analgésica, lo que actúa favorablemente ante dolencias musculares o dermatológicas, pero también ayuda muchísimo a controlar el estrés y mejorar la salud mental.

La importancia que tienen este fenómeno en Baños de Montemayor se traduce, también, en un afán por mantener viva su importancia desde el apoyo cultural. Uno de los mejores ejemplos de ello es el Museo de las Termas Romanas, donde se encuentran piezas que se utilizaron anteriormente para la construcción de los baños. Pero, sin duda, la forma más llamativa y divertida de rendir culto a su potencial termal es a través de Termarium, una fiesta que conmemora el inicio de la temporada termal en la que se invita a todo el que acuda a ir vestidos de romanos.


Iglesia de Santa María, Baños de Montemayor


Servidor web Ayuntamiento de Baños de Montemayor


El patrimonio de Baños de Montemayor más allá del balneario

Aunque todo lo que te hemos contado ya da motivos de sobra para querer visitar Baños de Montemayor, la localidad extremeña tiene aún más que ofrecer. Y es que cuenta con un patrimonio arquitectónico de lo más interesante. Uno de los edificios más emblemáticos es la iglesia de Santa María. En ella se puede apreciar una curiosa amalgama de estilos artísticos comprendidos entre los siglos XVI y XVII, cuando se llevó a cabo si contrucción, aunque si te tienes que quedar con un detalle, te recomendamos que le prestes especial atención al retablo en estilo barroco clasicista del siglo XVII. Esta iglesia, por cierto, fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1982.

También merece una visita es la iglesia de Santa Catalina, actualmente la sede del Auditorio Municipal. Fue construida en el siglo XV y guarda en su interior un retablo renacentista donde se representa la vida de Cristo y el martirio de Santa Catalina. Otro edificio antiguo de Baños de Montemayor al que se le ha dado una segunda vida y que se ha convertido en uno de los mayores atractivos de la localidad es el Centro de Interpretación de la Molinería, ubicado en un antiguo molino del siglo XVIII, en el precioso enclave de Las Pozas, donde se explica el proceso de cultivo y molienda del cereal a través de zonas rehabilitadas y recursos audiovisuales que enriquecen la experiencia.

NO TE PIERDAS