

Ander Herrera está perdidamente enamorado de Boca. Y, en medio de la pretemporada, está empecinado en tener revancha con la casaca azul y oro tras un 2025 marcado por las lesiones, en el que apenas pudo disputar 15 partidos. “La pasión del hincha, la alegría, el cariño y el amor que te da es único. Pero la exigencia también es única”, afirmó el mediocampista español, de 36 años, en una extensa e íntima entrevista con El Canal de Boca.
Y agregó: «Me ha tocado estar en grandes clubes y muy agradecido por ello, pero Boca es diferente a todo. Tanto para lo bueno como para lo malo”.
En ese sentido, el futbolista nacido en Bilbao fue contundente al comparar su experiencia en Argentina con su pasado por equipos grandes de Europa. “Es cierto. Las derrotas en este club son mucho más duras que en el Manchester o el Paris Saint Germain, donde se te exige ganar cada día, pero es cierto que la exigencia y los momentos complicados en Boca duelen más”, explicó.
Herrera, formado en Zaragoza y con una etapa consagratoria en Athletic Club de Bilbao antes de ser transferido a Manchester United por 36 millones de dólares y luego pasar por el PSG de las estrellas, sostuvo que ese nivel de presión es, paradójicamente, parte del atractivo. “Esto es lo más alto, esto es la cima de la cima y me gusta. Sé lo duro que es la derrota, sé lo que se sufre y lo feroz que es la crítica cuando las cosas no funcionan bien. Pero es para lo que me preparé”.
En su recorrido profesional, el volante logró títulos en Bilbao, Manchester y París, pero dejó en claro cuál es su gran objetivo pendiente. “Quiero ser campeón aquí en Boca, porque aquí debe ser algo único”, subrayó.
Tras un año atravesado por problemas físicos, Herrera reconoció que necesitó un paréntesis en España para reflexionar sobre su futuro y sus ganas de seguir enfrentado desafíos, aunque explicó que la distancia duró poco. “Sentí que necesitaba un tiempo para pensar en casa, con mi gente y mis amigos, pero a los tres o cuatro días ya estaba echando de menos esto. Ya estaba extrañando el día a día, el predio y a mis compañeros”, confesó.
Finalmente, el español remarcó su vínculo emocional con la profesión y con el club. “Respeto al futbolista que lo toma como un trabajo y se va a su casa. Yo lo tomo como un regalo de la vida. El fútbol es mi pasión y Boca es lo máximo de todo eso”, concluyó, ilusionado con poder disfrutar plenamente en la temporada que se avecina, con la Copa Libertadores como el gran objetivo.
Cerrada la contratación del colombiano Marino Hinestroza -en los próximos días llegará al país-, Juan Román Riquelme puso manos a la obra para avanzar con la incorporación de Alexis Cuello, uno de los mejores jugadores de San Lorenzo en la campaña pasada. Parecía que la distancia era mucha, pero en las últimas horas las negociaciones empezaron a rendir sus dividendos y las posiciones están mucho más cerca. Es cuestión de esperar.
Por otro lado, Claudio Úbeda ya tiene en la cabeza el equipo para el primer partido de 2026, que será este miércoles, desde las 19 y en la Bombonera, contra Millonarios de Colombia, que el domingo cayó por 1-0 con River en Montevideo.
El DT tendría un única duda: ante la lesión de Carlos Palacios se le abriría la puerta a Kevin Zenón. En consecuencia, los elegidos serían Agustín Marchesín; Juan Barinaga, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Leandro Paredes, Milton Delgado, Herrera; Zenón o Palacios, Miguel Merentiel y Exequiel Zeballos.








