El Dakar no permite espacios para el estrellato. Los que se destacan en la competencia más ardua del planeta saben que no hay que bajar los brazos. La mínima distracción abre la puerta a la desazón, el abandono e, inclusive, a los accidentes. Esta premisa la conoce muy bien el matrimonio Cavigliasso. Nicolás y su esposa, Valentina Pertegarini, hace mucho tiempo que compiten en este tipo de disciplinas, donde el off road iguala a todos los competidores para que nadie se sienta en la gloria deportiva.

La pareja cordobesa, oriunda de General Cabrera, ganó dos Dakar en la categoría Challenger. Los vehículos livianos, que cada vez son más competitivos, tienen al matrimonio argentino como el gran referente de la disciplina, ya que además ambos tripulantes son los flamantes campeones mundiales de W2RC, el certamen que cada temporada se inicia con el mismo Dakar.

El calor agobia en Yanbú, a metros del Mar Rojo. El campamento del Dakar, que cobija a sus 3.000 habitantes hasta el próximo lunes, se alistaba para el inicio de la actividad deportiva. Ya con el auto verificado, Nicolás y Valentina ultimaban los detalles bajo el impiadoso sol árabe del mediodía.

Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini, en 2019, en Lima . (AFP)Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini, en 2019, en Lima . (AFP)

Nicolás monitoreaba el chequeo que realizaban sus dos mecánicos, ya históricos: el mexicano Roberto y el francés Jean-Paul. Mientras tanto, Valentina cambiaba los listones del sistema HANS que unen al casco. Estaban gastados y desde la Federación Internacional del Automóvil (FIA) indicaron que había que reponerlos por unos nuevos.

—¿Cómo se preparan para esta carrera?

—Será muy dura y muy exigente. Creo que habrá etapas maratón muy complejas. Y al ser dos, será muy difícil. No hay que romper gomas ni repuestos. Y físicamente tendremos etapas muy largas.

—¿Hay diferencias en el auto respecto del año pasado?

—Hay cambios sutiles, como el peso: unos 30 kilos menos. El centro de gravedad también es más bajo, el sistema de intercooler se modificó. Todos los elementos que se ponen tienen varios kilómetros de pruebas. El cárter, por ejemplo, tiene 500 kilómetros de uso. En el shakedown tuvimos problemas con la marca de combustible. Estamos al límite con el consumo y fue un aviso en la previa de la carrera. Junto con Valentina estamos muy contentos. El año pasado estábamos más nerviosos que ahora. Con este auto corrimos la última fecha del Mundial 2025, por lo que estamos más tranquilos.

A pocos metros, Valentina seguía cambiando las tiras del HANS.

—¿Cuál fue la objeción, Valentina?

—Solo tenemos que cambiar las tiras del casco al HANS. Ya pasaron por la verificación el auto, los buzos y los cascos. Estamos OK para la largada.

—Este año hay cambios en la navegación y en la hoja de ruta. ¿Cuáles son?

—Hacen mucho hincapié en la navegación. Hay unas modificaciones con las marcas, que ya no están tan detalladas. Pero bueno, para eso estamos, para estar a la altura de las circunstancias.

—¿Qué se viene ahora?

—Ya hicimos todo. La reunión de pilotos fue ayer. Largaremos cerca del mediodía de Arabia en el prólogo, pero con tranquilidad.

—Ustedes son los favoritos, ¿se siente la presión?

—Sabemos que todos nos quieren ganar, al igual que nosotros queremos ganar el Dakar. Llevamos el número 300, tan preciado en nuestra categoría. Pero ya estamos concentrados en nuestro trabajo.

—¿Cómo fue la fiesta de la FIA con los campeones y las premiaciones?

—Increíble. En Uzbekistán, un lugar que no conocíamos. Cerramos un año increíble en lo deportivo y con una fiesta junto a los grandes campeones de todas las disciplinas del motorsport.

Nicolas Cavigliasso y Valentina Pertegarini, en acción. REUTERS/Maxim ShemetovNicolas Cavigliasso y Valentina Pertegarini, en acción. REUTERS/Maxim Shemetov

“Estamos lejos de la Argentina, pero hacemos todo lo posible para que nuestro país esté muy bien representado”, destacó Nicolás Cavigliasso, que compartió en pleno diálogo el maní que produce su familia en Córdoba y que le alcanzó su papá, Walter, fiel escudero en cada Dakar para estar atento a todos los detalles y, por qué no, cuando llega el día de descanso, se las ingenia para hacer un asado como si estuviera en su tierra natal.

Todo listo entonces: los Cavigliasso, los grandes referentes de la categoría Challenger, salen a la pista a defender los laureles obtenidos en los Dakar anteriores. Nico y Valen, con los títulos mundiales de piloto y navegante debajo del brazo.

El Dakar pone primera en Yanbú

Finalmente, el sábado 3 de enero se enciende la luz verde para comenzar a cronometrar la carrera más exigente del planeta. El prólogo da inicio al Dakar 2026 con un “rulo”, con largada y llegada en el campamento de Yanbú, sobre un recorrido de 98 kilómetros, de los cuales 75 son de prueba especial. Una jornada en la que hay mucho por perder y poco por ganar para los competidores, debido a la escasa extensión de la actividad inicial.

La importancia del prólogo deriva en la posibilidad de elegir el lugar de partida para la etapa del domingo, la primera de exigencia convencional, que también será un “rulo” con Yanbú como referencia, aunque con un recorrido de 518 kilómetros.

Además de los Cavigliasso —Nicolás y Valentina en Challenger— allí debutará Kevin Benavídes, que dejó las motos tras ganar dos veces el Dakar para pasar a los vehículos livianos. Jeremías González Ferioli y Manuel Andújar lucharán en la categoría Side by Side.

En tanto, el otro Benavídes, Luciano (KTM), es el máximo referente argentino en motos (en Rally2 correrán Sebastián Rostan y Leonardo Cola), y todos competirán con el calco en alusión a la ausencia de Juan Cruz Yacopini, accidentado en Mendoza hace algunas semanas.