
lunes 24 de marzo de 2025
Seth Rogen se atreve con una comedia que desnuda la maquinaria del cine con la misma elegancia con la que un ejecutivo en crisis se derrama el café en la camisa antes de una reunión clave. El Estudio (The Studio, 2025) no es solo una sátira del negocio del entretenimiento; es un espejo cínico y divertidísimo de una industria que sobrevive a fuerza de egos inflados y decisiones desesperadas.
Rogen interpreta a Matt Remick, el flamante director de Continental Studios, quien rápidamente descubre que la verdadera magia del cine no ocurre en los sets, sino en las oficinas donde la creatividad choca de frente con la burocracia y el miedo al fracaso. Su equipo de trabajo es un zoológico de inseguridades con trajes de diseño, mientras que las estrellas que deben mantener a flote la industria son un cóctel de narcisismo y excentricidad.
La serie no escatima en talento. Catherine O’Hara, Kathryn Hahn, Ike Barinholtz y Chase Sui Wonders aportan frescura y dinamismo a una historia que se mueve entre el desastre absoluto y el golpe de suerte. Bryan Cranston hace una aparición estelar, recordándonos que, en Hollywood, siempre hay lugar para la vieja guardia.
Cada episodio de media hora es una clase magistral sobre cómo una decisión puede llevar a la gloria o hundir una carrera. El Estudio se nutre de referencias cinematográficas que harán las delicias de los cinéfilos, pero su humor universal la convierte en una opción perfecta para cualquiera que disfrute ver a los poderosos tambalearse en sus propios privilegios.
No es la serie que cambiará la televisión, pero es exactamente el tipo de comedia que el Hollywood de la era del streaming sabe hacer a la perfección: inteligente, ácida y, sobre todo, realista. Porque en esta industria, lo más gracioso es que todo es verdad.







