Este verano, las altas temperaturas generan calor en las distintas ciudades del país. Sin embargo, a partir del 9 de enero, los espectadores que ingresen a las diversas salas de cine del territorio nacional podrán vivir una experiencia audiovisual no solo enmarcada por el frío y la nieve en la Patagonia, sino, también, buscar la verdad detrás de un crimen. Esto se debe al venidero estreno de la película Una muerte silenciosa (2025), dirigida por Sebastián Schindel y protagonizada por Joaquín Furriel, Soledad Villamil y María Marull.

El relato, que transita entre el drama y el suspenso, se enmarca en las profundidades de la Patagonia de los años 80. Allí, un guía de caza (Furriel) se topa con un espeluznante crimen en el que está implicada su sobrina, lo que le obliga a investigar y a enfrentarse a los inquietantes secretos de aquellos oscuros años en su búsqueda de justicia. En la previa del debut del largometraje, el actor y las actrices dialogaron con EscribiendoCine.

La historia tiene lugar en un escenario particular, alejado del espacio urbano, donde sus personajes se enfrentan a conflictos internos y a adversidades del entorno ¿de qué manera les repercutió grabar allí?

Joaquín Furriel: El frío te mantiene alerta y despierto. Eso, para actuar, por un lado, es buenísimo, también te puede frenar. Una de las cosas más estimulantes que tuvimos en el rodaje fue que el clima cambiaba permanentemente. Cuando vi la película me impactó, ya que hicimos escenas que tienen esa potencia dramática porque está nevando, ¡es una bendición que justo haya nevado ese día que estuvimos filmando esas escenas! Si estuviéramos filmando una película de interiores, o más urbana, no percibís tanto como ahí la cantidad de horas y el tipo de luz, no es lo mismo si viene una nube, las montañas… Me acuerdo un día que estaba todo listo para ir a toma y en un segundo hubo un movimiento, yo no veía porque estaba de espaldas a eso, ¡justo entró una nube tapando las montañas y, de repente, desapareció!

Esos casi dos meses que estuve ahí me fui transformando un poco en el paisaje, estaba muy metido en esa. Muchas veces, cuando llegaba de filmar, había mucha nieve en el lugar en el que paraba en Lago Hermoso. No se podía llegar hasta la cabaña arriba y me dejaban abajo, yo tenía que subir con la nieve hasta la rodilla. Había noches que me tiraba en la nieve y me quedaba ahí, riéndome, viendo el cielo, las estrellas, diciendo ‘¡No puedo creer que estoy filmando una película acá!’. Me pegaba una ducha, me sacaba el maquillaje y me quedaba frente a un hogar pensando ‘¡Quiero filmar siempre así!’.

Soledad Villamil: El clima emocional que tiene la película también es gracias al clima atmosférico y a la geografía que se ve. Cuando el clima y la geografía proponen algo tan contundente es muy estimulante para uno como actor o actriz. Ya el frío en las mejillas te deja la cara media dura, todo empieza a impactar en el cuerpo, y eso comienza a ser parte del personaje, de la emoción.

María Marull: Para mí, siempre es un desafío y una bendición participar en una película tan buena como esta, ponerme al servicio del imaginario de un director, un autor. Y viajar a la Patagonia es un plus. Viajar trabajando, en lo personal, me gusta mucho, porque también es una manera de conectar con el proyecto, de estar un poco aislado de la cotidianeidad, de la rutina, de las cosas que nos ocupan diariamente, para sumergirme en la atmósfera, el clima, el universo del director y de los compañeros, ¡es todo placer y agradecimiento!

El film se ubica dentro del thriller, ¿qué les atrae de este género cinematográfico?

J.F: Me gusta actuar dentro de un género, ya que es un espacio que tenés que crear. Es una atmósfera que está por fuera de lo cotidiano y cuando nos encontramos ahí tenemos que crearla, solo va a existir dentro de esa narrativa.

S.V: Soy fan del policial, desde Agatha Christie en adelante. Me encanta leerlo, verlo, me parece que es una artesanía muy desafiante, porque tenés que generar un verosímil, un mundo, unos personajes y un suspenso. En Una muerte silenciosa, además está el subgénero donde vas pensando quién lo hizo, ‘el asesino es este’, ‘ah no, es este’, hasta casi el último fotograma, ¡tiene un final muy impactante! Estoy muy contenta de haber hecho un policial.

M.M: En esta película me gusta lo que no se dice. En lo actoral, hay un clima muy contenido, eso me cautivó, es algo diferente a lo que hago en general. Y hace que el espectador complete lo que falta.