sábado 28 de diciembre de 2024

Babygirl: Deseo Prohibido (Babygirl, 2024) se centra en Romy (Nicole Kidman), una exitosa directora ejecutiva de más de 40 años, que lo ha conseguido todo gracias a su talento y determinación. Sin embargo, su vida personal es otro asunto. Cuando conoce a Samuel (Harris Dickinson), un joven pasante de 21 años, se siente cautivada por su frescura, pasión y atractivo. Este encuentro la lleva a embarcarse en una peligrosa y clandestina relación con él, a pesar de estar casada con Jacob (Antonio Banderas), un hombre que no logra satisfacer sus deseos más profundos.

Halina Reijn, conocida por mezclar géneros, combina el suspenso psicológico y la tensión erótica para crear una atmósfera desafiante que pone a prueba tanto a los personajes como al espectador. La película intercala situaciones directas con diálogos sutiles e indirectos, construyendo una trama que transita entre momentos de tensión palpable y otros de melancolía profunda, en los que Romy teme por su futuro profesional y personal.

A diferencia de otros films que abordan relaciones con marcada diferencia de edad como eje central del conflicto, Babygirl: Deseo Prohibido elude caer en el morbo o en la simple explotación del tema. En lugar de eso, la película aborda el poder en todas sus formas, desde las dinámicas de la relación amorosa hasta las estructuras de poder en el ámbito laboral. Aquí, el personaje de Harris Dickinson, el pasante que parece estar en una posición de vulnerabilidad frente a la poderosa Romy, es quien lidera la relación, manipulando sus emociones a su favor. Este giro en la dinámica de poder desafía los clichés tradicionales, como los vistos en 50 sombras de Grey (Fifty Shades of Grey, 2015), proponiendo una visión mucho más compleja y sutil sobre el control y la manipulación en las relaciones.

Al igual que otras producciones recientes, como Buena suerte, Leo Grande (Good Luck to You, Leo Grande, 2022), la película también aborda el placer femenino, específicamente el deseo oculto, que se convierte en el eje de la conexión entre Samuel y Romy. En él, ella encuentra lo que le falta con su marido, Jacob, un contraste que pone de manifiesto sus frustraciones y anhelos reprimidos.

Nicole Kidman, en el papel de Romy, ofrece una interpretación fascinante, llena de matices. Desde el misterio hasta la vulnerabilidad melancólica, la actriz logra transmitir la complejidad del personaje, marcando el tono de la película con su presencia. La trama, cargada de emociones contradictorias, se desarrolla a través de su mirada intensa y su gran capacidad para expresar la lucha interna del personaje.

Aunque Babygirl: Deseo Prohibido comparte ciertos elementos con los thrillers eróticos de los 80, se distingue por su enfoque original y su compleja construcción de los personajes. La película presenta una historia controvertida, que cuestiona las convenciones sobre el deseo y el poder, y culmina con un contundente mensaje sobre enfrentar los miedos y abrazar los propios deseos.