
domingo 15 de diciembre de 2024
Tras haber dirigido films como Más allá del límite, Cacería, Villa y 5AM, Ezio Massa regresó a la cartelera cinematográfica con un nuevo título: Alter Ego (2024). Se trata de un filme entre el thriller y el suspenso, con las actuaciones de Dylan Walsh, Steve Stanulis, Eric Roberts, Deborah Twiss y Rodrigo Guirao Diaz. El relato audiovisual sigue a un autor solitario y paranoico, quien pasa una noche en su mansión aislada esperando que la inspiración para su nueva creación venga y lo destruya.
“Alter Ego” es el nombre de la película, pero también de la novela ficticia del personaje Alan Schaeffer, ¿en qué circunstancias surgió esta historia?
Esta cosa del sueño dentro del sueño, de que el nombre del libro sea el nombre de la película, y en el libro esté según la fobia de este personaje, su propia némesis, a la que él mismo está creando, surgió en un momento donde yo estaba, irónicamente, en una situación similar. Más allá de la ironía y del humor negro era un momento en el cual yo estaba con la salud muy endeble. Y un amigo y colega que admiro y quiero alrededor mío me ayudó a terminar de gestar algo posible para filmar, que se tenía que filmar en diez días porque era lo que me daba la salud y el presupuesto. Así que es una analogía directa a lo que estaba viviendo.
El relato se cuenta en dos tiempos paralelos, ¿cómo ideaste su estructura?
Esta estructura es algo que me viene rondando desde Más allá del límite, un poquitito en Cacería, por ahí la única película verdaderamente lineal es Villa, aunque al final hay un alterno. Según me dice mi gran amigo y gran maestro del terror, Daniel De la Vega, es mi película que más suspenso tiene, aún por sobre las de terror. Pero la estructura del relato paralelo es algo que me interesa. Acá había dos o tres elementos que me sumaban, esto de asistir a una escena de crimen lineal y en tiempo real. Me gustaba que estaba el morbo de estar en una situación que se iba llenando y que uno en el proceso ya sabía que se iba a un final espantoso, cómo a veces algo cotidiano puede llegar a eso.
“Alter Ego” representa tu desembarco en Hollywood, ¿cuáles fueron los principales desafíos que debiste afrontar?
Como todo en mi vida, desde que nací. De ser tenista federado y jugar en primera, pero ser gordito; de caer a estudiar cine acá, pero venido de Formosa, donde no había escuelas de cine; de haber hecho una primera peli a mis 21 años, cuando era bastante chico para dimensionar lo que estaba empezando a ocurrir. A Hollywood no entré porque haya tenido la ayuda, ni la posibilidad, ni haber sido elegido por nadie, sino por una cuestión poco cinematográfica. Era la única posibilidad que tenía de poder estar cerca de mi hijo y de defenderme con mi oficio, que es hacer cine. Alter Ego se hizo sin un peso de Estados Unidos, si bien la inscribí en el INCAA, nunca se pidió un crédito, pero obviamente se inscribió en el INCAA y se pensó en un estreno en Argentina. Lo que hice fue entrar con todos los ahorros que tenía en ese momento y jugarme una chance para estar cerca de mi hijo. Hoy tengo tres películas hechas en inglés, Alter Ego es la primera, la sentí como una ópera prima. Fue una primera experiencia, hecha a pulmón y sangre, confiando en la formación que tenemos muchos directores argentinos que la remamos haciendo cine de género.
A su vez, ¿cuáles son los principales aprendizajes que te llevás de esta experiencia cinematográfica?
¡Enormes y muchos! Principalmente, me di cuenta de lo que somos capaces de hacer con muy poco presupuesto y lo importante que es poder apoyarse en talentos de gente que uno quiere y admira, que la está remando como vos. El aprendizaje fue interminable en el rodaje. Dirigir a Eric Roberts, puede ver la cantidad de cosas que hace y el amor que le tiene al cine, lo que da, dirigirlo te deja mucho, aparte es un tipo adorable. Y Dylan Walsh, un tipo que te exige, que es muy técnico y del método, que viene con el personaje puesto, y a partir de ahí te deja totalmente libre con la cámara. Independientemente de que había sido en inglés, en otro idioma, que no es poco, aprendés mucho del esquema americano de trabajo. Yo ya lo conocía por parte de mi formación y mi estudio, que también tenía que ver con Estados Unidos, y con un mediometraje que en su momento había hecho.







