viernes 14 de junio de 2024

Kali: Ángel vengador (Kali, 2024) es otra muestra del cine francés de género producido para plataformas. Al igual que En las profundidades del Sena (Sous la Seine, 2024) con su trama de tiburones, Kali: Ángel vengador es una película de acción y venganza.

A pesar del duelo por la pérdida de su hijo pequeño, Lisa (Sabrina Ouazani) se entera de que su marido ha sido asesinado en Brasil. Para reconocer su cuerpo, viaja a tierras cariocas y descubre los motivos detrás del asesinato: un negocio millonario de medicamentos falsos con varios personajes poderosos involucrados. Sin nada que perder, la ex recluta de las Fuerzas Especiales francesas se debate entre suicidarse ahora o si antes llevarse por delante a todos los culpables.

El filme desarrolla una violenta odisea con todos los lugares comunes del cine de venganza. Las muertes se suceden una tras otra, acompañadas de frases contundentes y ajusticiamientos creativos (la escena de la tanza de pescar en la boca es muy imaginativa), en un festival de balas con varios momentos inverosímiles y un final explosivo muy satisfactorio.

La heroína inicia un viaje destructivo por Brasil, eliminando a los implicados en la muerte de su esposo. Comienza con el sicario, quien le revela quién lo contrató; este otro le proporciona otra pista, y así sucesivamente, escalando posiciones hasta llegar al autor intelectual del crimen. La distinción entre buenos y malos es arquetípica, pero eso importa menos que la sublimación de la justicia poética que se produce a través de la explosión violenta y liberadora de la trama.

Kali: Ángel vengador es una entretenida producción que, sin destacar demasiado, cumple su cometido a base de balas y golpes de puño.