El gateo alligator es una forma efectiva fortalecer los abdominales y todo tu núcleo, pero su utilidad se extiende mucho más allá de eso. Porque en realidad es un entrenamiento de cuerpo completo, ¡y es muy divertido de hacer! Si vas buscando un trabajo para endurecer tu core, ya lo has encontrado.
A pesar de su nombre épico, el gateo alligator es en realidad un entrenamiento bastante sencillo. No requiere ningún equipo sofisticado, por lo que puedes realizarlo tan fácilmente en un gimnasio como en casa. También se puede modificar para varios niveles de condición física, haciéndolo accesible a todo el mundo independientemente de su estado de forma.
Cómo hacer bien el gateo alligator
Para realizar un entrenamiento básico de gateo alligator, comienza acostándote de frente en el piso o en una colchoneta de yoga, como si estuvieras a punto de hacer flexiones. Lleva los pies hacia atrás, fijándote en que las plantas de los pies miren hacia arriba mientras los dedos de los pies tocan la colchoneta.

Involucra tu núcleo y levanta las caderas hacia arriba. Mantén la espalda recta, no te hundas. Entonces es cuando debes usar tus manos para «caminar» hacia adelante, pero sin mover tus piernas o pies. En cambio, estos se arrastrarán detrás de ti. Efectivamente: como si fueras un poderoso caimán.
Prueba con las flexiones alligator
Si quieres desafiarte a ti misma con un entrenamiento alligator aún más épico, prueba una flexión alligator. Este entrenamiento es fantástico para aquellas que ya dominan las flexiones estándar y quieren dar un paso más con un ejercicio que resulte efectivo, divertido, sencillo y a la vez desafiante.
Comienza realizando una
flexión estándar y camina hacia adelante con la mano derecha, manteniendo los dedos de los pies en el suelo. Realiza otra flexión y usa tu mano izquierda para «caminar» más hacia adelante. Haz otra flexión y repite hasta que alcances el número de deseado.
Los beneficios del ejercicio de gateo alligator
Hay muchas razones para hacerse fan del gateo alligator y una de las evidentes es que perfecciona y fortalece tu core, uno de los grandes anhelos que te impulsan a hacer fitness. Y con un núcleo firme vienen grandes poderes como una mayor estabilidad, una mejor forma atlética y un conjunto de abdominales de impresión.
Pero tu núcleo no es el único músculo que trabajas cuando haces el gateo alligator. Cada centímetro de su cuerpo se beneficia de una sesión, especialmente sus brazos, piernas y hombros. Y lo mejor: es un ejercicio que no es solo para profesionales y atletas experimentados.

Incluso si nunca antes has puesto un pie en un gimnasio, puedes hacerlo sin problemas porque no necesitas equipos sofisticados para intentarlo. Dicho esto, si eres principiante es importante trabajar con un entrenador físico para aprender la técnica adecuada y disfrutar de sus beneficios.
Otra de sus bondades es que puedes cambiar este entrenamiento sobre la marcha. Tanto si necesitas modificaciones que se adapten a tus necesidades físicas como aumentar el desafío de tus entrenamientos, se trata de un ejercicio muy a considerar. La naturaleza del gateo alligator hace que sea fácil de incorporar a otras rutinas.
Y un apunte final: pocas cosas son peores para un plan fitness que el aburrimiento. El gateo alligator es divertido de hacer y lo suficientemente exigente como para hacerte volver a él una y otra vez por los múltiples beneficios que ofrece. La niña que hay en ti es posible que lo disfrute una barbaridad.








