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La NASA valoró la cooperación con Roscosmos y la franqueza de la corporación rusa en relación con el estado actual de la Soyuz M-22, que el 15 de diciembre sufrió una fuga en el sistema de refrigeración y control térmico.

De ser necesario, los cosmonautas rusos podrán regresar a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional (EEI) en la nave espacial Crew Dragon de SpaceX, informó la agencia espacial rusa Roscosmos, refiriéndose a las palabras del director del programa de la EEI de la NASA, Joel Montalbano, en una rueda de prensa sobre la misión Crew-6 de SpaceX celebrada este miércoles.

Según Montalbano, si es necesario, además del astronauta de la NASA Francisco Rubio, será posible acomodar en la Crew Dragon a los cosmonautas de Roscosmos Serguéi Prokópiev y Dmitri Petelin.

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El 15 de diciembre Roscosmos comunicó que se registraron daños en el casco exterior de una sección de la nave Soyuz MS-22, y posteriormente informó de una fuga en el sistema de refrigeración y control térmico de la nave, que pudo haber sido ocasionada por el golpe de un micrometeorito.

La dañada Soyuz MS-22 será sustituida el 20 de febrero por la Soyuz MS-23, cuya misión es devolver a la Tierra a la tripulación formada por el estadounidense Francisco Rubio y los rusos Serguéi Prokópiev y Dmitri Petelin. Hasta la llegada de la Soyuz MS-23, la NASA y Roscosmos se vieron obligados a elaborar un plan de evacuación de emergencia de los tripulantes de la EEI ante la eventualidad de un accidente en la estación.  

Según ese plan, Rubio se trasladará temporalmente a la Crew Dragon, para que en caso de evacuación Prokópiev y Petelin puedan regresar a la Tierra en la Soyuz MS-22 y Rubio en la nave estadounidense. Sin embargo, si no es necesario realizar una evacuación, los tres tripulantes de la Soyuz MS-22 se trasladarán a la Soyuz MS-23 cuando ésta llegue a la EEI.

En la rueda de prensa, la NASA también valoró la cooperación con Roscosmos y la franqueza de la corporación rusa en relación con la situación de la Soyuz MS-22. El director ejecutivo de programas espaciales tripulados de Roscosmos, Serguéi Krikalev, que también participó en la rueda de prensa, declaró que «la situación anómala de la Soyuz MS-22 debe considerarse como una oportunidad adicional para probar la nave en nuevas condiciones».

Krikalev también recordó que el aterrizaje de la Soyuz MS-22 está previsto sin tripulación para que la temperatura en los compartimentos de la nave espacial no aumente y no provoque daños adicionales.