Preparación

1.-

Cortamos la sandía en dados y, si tiene pepitas, las retiramos.

2.-

Dejamos en el congelador durante unas cuatro horas. Mientras tanto exprimimos el limón y reservamos su zumo.

3.-

Lavamos y secamos las hojas de menta.

4.-

Introducimos la sandía congelada en el vaso de un robot o batidora americana.

5.-

Añadimos el hielo, el zumo de limón, las hojas de menta y el sirope de ágave.

6.-

Trituramos hasta obtener textura de granizado, vertemos en los vasos y servimos inmediatamente.