Colón y Godoy Cruz armaron un partido frenético en Santa Fe, con una docena de situaciones de gol, con varios errores defensivos, con muchas virtudes en el ataque, con ambición ofensiva pero al cabo con un 2 a 2 que no terminó de convencer al local, pese a que sigue siendo el cómodo líder de la zona A de la Copa de la Liga, ni al visitante, que pareció despedirse de la chance de entrar a las instancias decisivas pese a que todavía las cuentas le permiten una pequeña esperanza (está a 3 puntos del último que se está clasificando pero tiene a 5 equipos arriba suyo en la tabla).

El partido había ofrecido pocas emociones en el inicio. Apenas un tiro de esquina de Ramírez que se cerró y rebotó en el travesaño del arco de Burián y dos buenas respuestas de Espínola ante dos remates de Farías, siempre picante en el ataque. Solo eso había transcurrido en media hora de juego, hasta que el Pulga Rodríguez tocó la pelota con su botín izquierdo para meter el 1 a 0.

Es cierto que su compañero Farías terminó de empujar la pelota, pero el juez anotó al crack tucumano como el autor (llegó a 6 en el torneo). Tras eso, el juego se movió al ritmo que le impregnó Lértora para el local. El mediocampista, ex Godoy Cruz, fue quien administró la pelota cuando los de Eduardo Domínguez decidieron retrasarse y esperar para salir rápido.

El segundo tiempo fue otra historia. Se transformó en un choque a puro vértigo, con Colón siempre más peligroso (en dos minutos había transformado en figura a Espínola) pero con desatenciones defensivas no tan comunes que aparecieron: solo recibió 6 goles en el torneo pero 5 fueron en las últimas dos jornadas.

El 1 a 1 de Martín Ojeda ya había dado señales que los mendocinos tenían con qué hacer daño y que pensaban explotarlas. Y ni siquiera se modificó el escenario cuando el equipo de Domínguez se repuso rápido de la igualdad con otro tanto de Rodríguez.

Es que Godoy Cruz había optado por un camino: atacar directo, sin freno y sin importarle las consecuencias de eso. Como ya había hecho ante Racing en Avellaneda hace un par de fechas. El 2 a 2 de Ojeda tras un nuevo error defensivo en el retroceso de Colón (Goltz salió demasiado elevado para intentar cortar) trasladó al resultado esa idea del Gallego Méndez. Entonces el mediocampo se esfumó y se volvió solo la plataforma de lanzamiento de un ataque y otro de cada lado. Ojeda cabeceó al palo para el 3 a 2 de Godoy Cruz. Y Sandoval desvió con su cabeza el triunfo del local. Así fue el partido durante el último cuarto de hora. Con dos equipos solo enfocados en sumar de a tres pero exponiendo también sus debilidades. Como para que todo aquel que se quedó mirando el juego el domingo por la noche haya tomado nota.