Desde que el año pasado los Juegos Olímpicos se cancelaron por primera vez en la historia, la pregunta que rodea al movimiento olímpico es si estarán dadas las condiciones para que el próximo 23 de julio se ponga en marcha la cita en Tokio, ya que la pandemia del coronavirus aún azota al mundo. Y desde el Comité Olímpico Internacional (COI) se mantienen firmes en su realización: «Nuestra misión es organizar los Juegos Olímpicos, no cancelarlos».

A través de una videoconferencia, Thomas Bach, el presidente del COI, también descartó las especulaciones que se dieron en las últimas horas de mudar la cita a otra ciudad, luego del ofrecimiento del estado de Florida, en Estados Unidos. «Todas las especulaciones sobre Tokio inquietan a los atletas olímpicos. Por eso no perdemos nuestro tiempo en especulaciones y nos concentramos en la ceremonia inaugural y en cómo serán los Juegos», opinó.

«No es irresponsable seguir pensando en llevar a cabo los Juegos Olímpicos. Si pensáramos que los Juegos no serán seguros y que sería irresponsable hacerlos, no los haríamos», insistió

Así como Bach indicó que «ni el científico más prominente en este momento puede predecir el estado sanitario de los 206 países para el día en que comiencen» los Juegos, pidió «paciencia y comprensión, por respeto a los atletas, a las federaciones y al Comité Organizador».

El máximo dirigente del COI consideró que «la vacuna no es la bala de plata que solucionará los problemas» pero que «es parte de la solución», aunque no pedirán que los atletas tengan privilegios para ser vacunados antes que las personas de mayor riesgo frente al COVID-19.

«Queremos que todos acepten ser vacunados por su propio bien y en solidaridad con el pueblo japonés y con el resto de sus colegas. No queremos que los atletas se salteen la cola para ser vacunados. Los grupos más vulnerables y el personal sanitario deben ser la prioridad», insistió.

Asimismo, afirmó que el COI ayudará «a todos los Comités Olímpicos para que sus atletas puedan viajar a Japón». «La solidaridad es nuestro modelo», remarcó.

Consultado sobre la posibilidad de que el evento se realice sin público, Bach dijo: «No podemos esperar hasta último momento para definir la cantidad de espectadores. Trabajamos para que se lleven a cabo todos los eventos. No queremos destruir el sueño olímpico de ningún atleta». «A todos les gustaría tener los estadios llenos, pero si no eso no es posible, respetaremos nuestro objetivo principal: hacer unos Juegos seguros», agregó.

Por otro lado, Bach recordó que «ya está clasificado el 61 por ciento de los atletas para Tokio 2020». Hay un porcentaje que depende de los rankings en ciertos deportes, mientras que en otros restan disputarse los Preolímpicos postergados por la pandemia.

Al tiempo que reiteró que la cuestión nunca ha sido si habrá Juegos en julio, sino «cómo serán», el presidente del Comité Olímpico Internacional tuvo que anunciar una concesión: la Sesión que el ente iba a celebrar de manera presencial en Atenas en marzo tendrá que ser virtual ante las dificultades impuestas por la crisis sanitaria. En dicha asamblea se reelegirá a Bach en su puesto.

«La organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos es un reto extremadamente complejo. La complejidad se multiplica cuando se trata de unos Juegos aplazados bajo las condiciones de una pandemia. Estamos aprendiendo cada día. La lucha contra el virus es una lucha dura. Pero luchamos por y como los deportistas olímpicos», concluyó el alemán.