El año termina para la NBA con un escándalo entre dos apellidos históricos en el básquet. ¿Qué ocurrió? LeBron James explotó contra quienes generaron el rumor de una relación entre su hijo Bronny y la ex pareja de Scottie Pippen, Larsa Pippen.

Lo único que hizo Bronny, según explicó su padre, fue darle «me gusta» a una foto que publicó Larsa en su cuenta de Instagram. Luego de esta situación, el periodista Robert Littal, del portal BSO, comentó que entre los dos habían empezado a intercambiar mensajes subidos de tono.

La versión hizo estallar a Lebron.

El alero de Los Ángeles Lakers compartió una historia a su Instagram con un mensaje de su esposa y madre de Bronny, Savannah James, en el que decía: “Con todo lo que está pasando en el mundo y esta es la mierda de la que están hablando todo el día. Al final están hablando de un menor. Me da igual el tipo de ‘celebrity’ que se creen que es. Es un niño y toda esta mierda tiene que terminar”.

El cuatro veces MVP de la NBA se sumó a la opinión de su esposa. «¡Uh-oh! Se metieron con el chico equivocado. Buena suerte. No va a ser algo bonito», enfatizó el alero, que iniciará acciones legales para defender a su hijo.

Entre Larsa y Bronny hay 30 años de diferencia, y el hijo del último campeón de la NBA apenas tiene 16 años. Su mejor amigo es Preston Pippen, hijo de la ex estrella de los Chicago Bulls, y ambos compiten en el Sierra Canyon School, tratando de imitar las carreras de sus padres en el básquet.

También los directos involucrados en el rumor salieron a desmentir. «Me gustó una foto de la mamá de mi mejor amigo. Son muy infantiles», expresó el hijo mayor de Lebron.

“Estas historias son repugnantes. El hecho de que a los amigos de mis hijos no les puedan gustar mis fotos sin que alguien escriba alguna mierda rara es una locura. Te voy a demandar por escribir esas mentiras asquerosas”, publicó por su parte en su cuenta de Twitter Larsa Pippen.