Facundo Campazzo jugó uno de sus partidos más especiales. Si bien no hubo título de por medio ni se trató de un encuentro decisivo, fue el último que disputó con la camiseta de Real Madrid antes de partir definitivamente a Estados Unidos para cumplir el sueño de ser un NBA con los Denver Nuggets.

El base cordobés venció con el conjunto merengue a Manresa 100 a 78 y fue el máximo goleador de la noche europea con 20 puntos (11/11 en tiros libres), a los que sumó también 4 asistencias, 4 robos y 2 rebotes en 25 minutos. Acumuló 28 tantos de valoración.

En el conjunto perdedor, Juan Pablo Vaulet fue el segundo máximo anotador de su equipo con 13 tantos, 4 capturas en los tableros, 2 pases-gol y un recupero (17 de valoración, la mejor de los suyos) en 28 minutos.

Lejos de aflojar en el compromiso o de cuidar el físico pensando en lo que viene, Campazzo jugó con la intensidad habitual en defensa y el vertiginoso ritmo en ataque que lo caracterizan y que lo hacen lucir como un pequeño potrillo con anteojeras: sólo puede ir para adelante.

Así, por si algún nuevo interesado en sus condiciones desde Estados Unidos en general y desde Denver en particular quería comprobar qué tiene para ofrecer el petiso de 1,79 metros, se vieron sus armas de siempre.

La salida rápida bien desde abajo tras el pick, esa con la que desequilibra al convertirse en amenaza anotadora tanto como en descarga para el roll o hacia el triple desde el perímetro; los pases de magia con fajas que le sirven tanto para cambiar de mano y continuar como para asistir; el repertorio de pases-gol, ya fueran picados, con ganchos a distancia, por sobre la cabeza…

Y la actitud defensiva que lo convierte en un perro de presa incansable que se la pasa recuperando pelotas, tanto en la primera línea como en el cachetazo justo a la pelota rival. Pero también es un gran lector de jugadas contrarias, lo que le permite superar cortinas y ofrecer rápidas ayudas.

Cuando quedaban poco más de cuatro minutos y unos 20 puntos de diferencia en el marcador, Pablo Laso determinó que había sido suficiente y le bajó la persiana a la segunda etapa de Facundo en Madrid. Después de haber jugado muy poco con el equipo en 2014/15, pasó dos temporadas a préstamo a Murcia, donde mostró su valía y retornó al equipo de la capital para adueñarse del mismo y convertirse en líder absoluto.

Con la camiseta merengue, el cordobés acumuló nada menos que once títulos en apenas cuatro temporadas -esta hubiera sido su quinta-. Fueron dos Euroligas (2015 y 2018), tres Ligas ACB (2015, 2018 y 2019), dos Copas del Rey (2015 y 2020) y cuatro Supercopas de España (2014, 2018, 2019 y 2020).

También fue MVP en las últimas cuatro finales que disputó con el equipo (la ACB y la Supercopa 2019 y las Copas del Rey y Supercopa de este año), que ya lo extraña.

Para llegar a la NBA, Campazzo hará un gran sacrificio económico ya que por reglamento, Denver sólo puede pagar 750 mil dólares de su cláusula de salida, que está valuada en aproximadamente seis millones de dólares. El cordobés decidió que parte del salario de los últimos meses lo destinará a ese pago, así como también un adelanto del contrato que firmará con los Nuggets por dos años.