Tienen para ofrecer 35 camas, baños privados y comunitarios, una amplia sala de estar con chimenea, cocina, barra de bebidas y un espacio de juego con metegol. A su vez, disponen de una recepción que funciona 24/7, áreas de relajación al aire libre y asadores para disfrutar de deliciosos asados. Para los fanáticos de las comidas al disco, también hay uno. 

Se estima que la llegada de la electrónica le dará una cara nueva a este refugio. Y es que, durante las próximas fechas importantes en lo que refiere a shows electrónicos, la naturaleza y el género se fusionarán en un entorno único en las montañas de Punilla. Nada que envidiarle a Europa.

Es tan así que para quienes buscan una experiencia auténtica en un lugar rodeado de belleza natural y diversión, San Rock viene al pelo.