– Hoy, luego de años de carrera en la música electrónica, ¿qué pros y contras encontras en el DJ set y la performance de live?

¡Cómo pasa el tiempo! parece que hace unos pocos meses hubiese empezado a componer. Bueno hay varios, lo hermoso del Live es que tienes al alcance recursos casi infinitos para armar y desarmar los tracks en vivo, que da el espacio a la improvisación y por lo tanto que uno mismo se sorprenda de lo que está creando en ese mismo momento, es una sensación rara, como si estuvieses descubriendo música escondida en el éter. 

La desventaja del Live es que requiere meses de preparación y, además los desplazamientos a las venues se complican, llevas muchos equipos, tardas más tiempo en armar el set up, en probar sonido, y sueles tener siempre que solucionar algún problema técnico; se aprende mucho igualmente, pero requiere trabajo.

En cuanto al Djing, como ventaja puedo decir que los viajes son mucho más livianos y los tiempos de pruebas y seteo se acortan, además conoces bastante música nueva, ahondas en la investigación cual curador, y puedes llegar a encontrar joyas musicales; también conectas de otra manera con el público, en el Live conecto desde la voz, la mirada, los gestos, la expresión, sin embargo, como DJ conectas con el ambiente que el mismo público está generando, a sus tiempos, en su dinámica, como una retroalimentación.

La desventaja, que en realidad no es sino sólo una diferencia, es que no tiene la intimidad que tiene el Live, tiene otra cosa, un estilo personal de contar una historia.