A minutos de tener que exponer en el centro de convenciones, el Presidente sufrió un cuadro de hipotensión y mareos y debió someterse a estudios.

Alberto Fernández sufrió un cuadro de “hipotensión y mareos” minutos antes de dar su discurso en el inicio del G20 en Bali y se someterá a estudios.

El Presidente había llegado al centro de convenciones ubicado en el Hotel The Apurva Kempinski a las 9.05 de Indonesia (once horas menos en la Argentina) junto al ministro de Economía, Sergio Massa, y el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos, y se mostró de buen humor.

Saludó al presidente de Indonesia, Joko Widoko, y hasta llegó a anunciar en su cuenta de Twitter que iba a mantener “reuniones con líderes mundiales” y que iba a disertar “en encuentros y sesiones plenarias sobre salud, seguridad alimentaria y energética, infraestructura e inversión global”.

Pero cuando se aprestaba a dar su discurso sufrió una descompensación y tuvo que ser atendido. Por recomendación de los médicos, salió de la sala de sesiones.                    

Según el comunicado de Presidencia, firmado por Federico Saavedra, jefe de la Unidad Médica, “padeció un episodio de hipotensión y mareos”.

“Por tal motivo se decidió realizar los estudios de diagnóstico de rigor a fin de preservar su salud y evitar complicaciones”, completó.

“Este equipo mantendrá informada a la opinión pública de la evolución médica del Señor Presidente de la Nación”, concluyó.

En las próximas horas se espera un nuevo parte médico, pero desde la comitiva oficial aseguraron que “ya está bien”. “Está mejor”, agregó otra fuente.

Desde la comitiva apelaron a la cautela y el hermetismo. Una fuente aventuró que “puede haber sido un golpe de calor”. En Bali, al mediodía, el clima no daba tregua: 29 grados y 83 por ciento de humedad.

En las últimas semanas el jefe de Estado había arrancado una estricta dieta que le había permitido bajar diez kilos. El propio mandatario había revelado las inconsistencias en sus alimentación al revelar que su dieta “consiste en no comer”.

“Me puse a hacer una dieta que la inventé yo. Es la dieta de Alberto”, contó en FutuRock. En París, en el primer tramo de la gira, Fernández había mantenido su cuidado en las comidas. De todos modos, al menos por ahora, no están claro si influyó en el cuadro que padeció.

Su lugar en la primera sesión del G20, sobre “Seguridad Alimentaria y Energética”, fue ocupado por el canciller Santiago Cafiero, quien planteó la posición argentina ante la invasión de Rusia en Ucrania. Condenó la guerra sin mencionar a Vladimir Putin e instó a las partes a retomar las negociaciones por la paz. Pronunció casi el mismo discurso que le había preparado a Fernández. 

Desde la comitiva no quisieron detallar a dónde fue trasladado el Presidente para su atención. Sólo trascendió que fue acompañado por el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello, y personal de la Casa Rosada.

Con todo, Alberto F. se bajó del almuerzo de líderes del G20, en el Ocean Front Lawn, y quedaron en stand by las reuniones que tenía previstas para este martes. 

También su exposición en el segundo panel, sobre Salud. 

Por la tarde, Fernández iba a participar de la reunión de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global (PGII), un evento organizado por el presidente estadounidense Joe Biden. 

Y a las 17.30 (las 6.30 del martes de Argentina) tenía en la agenda su primera primera bilateral, con el presidente de China, Xi Jinping. “Ahora todo dependerá de lo que digan los médicos”, indicaron.