El gobierno de Joe Biden buscó despegarse del pedido de un senador republicano que reclamó al Departamento de Estado que sancione a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por corrupción y señaló este viernes a Clarín que el Congreso actúa en forma independiente.
El senador republicano conservador Ted Cruz, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, envió el jueves una carta al secretario de Estado Anthony Blinken en la que pidió que sancione a la vicepresidenta y a sus familiares directos del mismo modo que el Departamento de Estado castigó, en marzo, al expresidente de Ecuador, Abdalá Jaime Bucaram Ortiz, y este mes al vicepresidente de Paraguay, Hugo Velázquez, por corrupción.
A estos funcionarios y sus familiares se les canceló la visa de ingreso a los Estados Unidos. Velázquez renunció después de esta medida del Departamento de Estado.
“Escribo con preocupación ante el grave desafío para la seguridad nacional de los Estados Unidos por la corrupción en el Hemisferio Occidental y le urjo imponer medias anti-cleptocracia del Congreso en el caso de la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner”, escribió Cruz a Blinken.
El canciller Santiago Cafiero reaccionó ante el reclamo de Cruz y en un tuit este viernes trató a Cruz de “ignorante” y dijo que “la persecución judicial a CFK está impulsada por intereses ideológicos que nacen fuera de Argentina. Cuidamos nuestra democracia”.
Ante una consulta de Clarín sobre el pedido del senador Cruz y la respuesta de Cafiero, un portavoz del Departamento de Estado dijo este viernes que “en los Estados Unidos, como en Argentina, tenemos diferentes ramas de gobierno que actúan independientemente” y refirió cualquier consulta a la oficina del senador.
Además, sobre el juicio a Cristina Kirchner y su impacto regional, el portavoz señaló que “es un asunto judicial interno de Argentina”.
El juicio a la vicepresidenta por la causa Vialidad ha tenido impacto en Washington. Más allá de la carta de Cruz, expertos que siguen de cerca la relación bilateral señalan la inconveniencia de que los embates del presidente Alberto Fernández y funcionarios del kirchnerismo contra la justicia argentina no contribuyen a alentar el clima de negocios ni las inversiones extranjeras.
Justamente, el pedido de Cruz surge a pocos días de que llegue a Washington el presidente Alberto Fernández (se estima que debería reagendar su postergada visita a la Casa Blanca para mediados de septiembre) y también el ministro de Economía Sergio Massa, que viene a contactarse con el Fondo Monetario Internacional, a ver al enviado de Biden para la región, Juan González, y a buscar inversiones, sobre todo en el sector energético.
También habrá una visita de 10 gobernadores para ofrecer los productos al mercado estadounidense.








