La selección Argentina integra el grupo C, junto con Arabia Saudita, México y Polonia.

Una verdadera expectativa se vivió el viernes pasado cuando en Doha, la capital de Qatar, se realizó el sorteo de la copa del mundo. Los rivales que le tocaron a la Argentina, a priori, hacen pensar que, en condiciones normales, el equipo de Scaloni no debería tener problemas para clasificar a Octavos de final; pero siempre en estos torneos, todas las selecciones llegan parejas y se aplica una frase trillada pero que siempre es actual: “No importa como lleguen en la previa, importa como estén en esos 30 días”.

Es con esa afirmación, con la que definimos quizás como será el camino de la selección, ya que un posible duelo ante Dinamarca y Países Bajos en Cuartos, asoma menos complicado que si la lógica no se diera y los cruces podrían ser más dificultosos, como le paso en Rusia 2018.

Los capitaneados por Messi deberán ir partido a partido y pensar que cada uno se juega distinto y con la misma intensidad, pues de descuidarse, podría pasar lo de tantos mundiales, que vieron a grandes candidatos irse en primera ronda, como nos pasara en 2002. Es por ello que estamos en condiciones de decir, que el verdadero desafío de nuestra selección y de su cuerpo técnico, es elevar el techo de rendimiento del equipo y encontrar más variantes y variables de juego, para adaptarse al rival de turno.

El camino este marcado, pero ahora hay que trabajar en armar un equipo más consolidado y sobre todas las cosas, que juegue mejor y pueda ser superior a rivales en los papeles más complicados, sin dejar de tener presente, que en un mundial todos se potencian.

Esta será seguramente una columna mundialista que nos acompañará hasta la final de la Copa, donde espero poder cronicar un título argentino… Continuará…

Por: Guillermo Boris

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