Jane Austen sigue despertando pasiones, como corresponde. Con la película Sentido y sensibilidad de Ang Lee (1995) en la cabeza y a punto de incorporar a nuestro imaginario una nueva versión del clásico literario, a cargo de Georgia Oakley, nos paseamos por el mundo real de la aclamada escritora británica. Vamos tras sus huellas no solo a través de estas páginas, que publicó en 1811 con el seudónimo A Lady, sino sobre el terreno. Para meternos más en la piel de las hermanas Dashwood, sus protagonistas: Marianne y Elinor. La guía Jane Austen: Un viaje por los lugares reales que inspiraron sus novelas (Geoplaneta), de Antje Gerstenecker, nos lo ha puesto fácil.
Seguir los pasos de la también autora de Orgullo y prejuicio o Emma es viajar por la Inglaterra más romántica para terminar cayendo en los amorosos brazos de la literatura. La Inglaterra de las elegantes ciudades, las majestuosas mansiones, los pintorescos pueblos, la evocadora costa y esos paisajes abrumadores donde la naturaleza parece eclosionar constantemente. «Aún es posible sumergirse en el universo en el que esta autora vivió: en el mundo que la inspiró y que tan bien describió en sus libros», apunta Gerstenecker. Incluso más allá, porque las sucesivas adaptaciones cinematográficas de sus obras han creado un mundo austeniano paralelo. Destino preferente para Janeites. El término no es nuevo. Así llamó Rudyard Kipling a uno de sus cuentos, The Janeites (1924). Y era por Jane Austen.
El corazón de este corpus viajero es, sin duda, Chawton, un pueblecito cautivador de Hampshire, donde Jane pasó los últimos ocho años de su vida junto a su madre y su hermana, las dos Cassandras. Fallecido el padre, las mujeres de la familia se quedaron en una situación económica comprometida, y Edward, el mejor situado de los hermanos, las acogió en un cottage de su propiedad. Allí, en un ambiente decididamente bucólico, la autora volvió a las andadas literarias. Revisó Orgullo y prejuicio, Sentido y sensibilidad o La abadía de Northanger. Y escribió Emma, Mansfield Park y Persuasión.
A Chawton de peregrinación
Chawton, con algo más de 500 habitantes, se ha convertido en un lugar de peregrinación. Todo empezó cuando, poco antes de la II Guerra Mundial, la artista escocesa Dorothy Darnell, gran admiradora de Austen, compró aquella casita de campo con el ánimo de abrirla al público. Fundando la Jane Austen Society estaba poniendo la primera piedra de la casa-museo, la actual Jane Austen’s House, donde se pueden ver sus útiles de escritura, sus cartas, joyas, muebles y un sinfín de objetos. Este espacio para dar rienda suelta a la austenmanía, o para la conmemoración literaria no devota, se completa con el Cassandras Cup, una mezcla de coqueta tienda de pueblo y café ídem donde tomar el té con una porción de tarta a lo Austen.
La casa-museo de Jane Austen es un cottage que está en el encantador pueblo de Chawton.
JANE AUSTEN’S HOUSE
Podríamos quedarnos más tiempo en esta localidad por la tentación que supone traspasar el umbral de Chawton House, mansión del citado Edward, cuya impresionante biblioteca solía frecuentar la inquieta Jane, pero hay que cambiar de escenario. No sin antes decir que en esta casa solariega es posible pernoctar y que a un paso se halla la St Nicholas Church. En su cementerio están las tumbas de la Sra. Austen y su otra hija. Ella, sin embargo, está enterrada en la catedral de Winchester, levantada en el siglo XI y una de las mayores de Gran Bretaña. Jane Austen se había trasladado a esta ciudad junto a su inseparable hermana Cassandra.
Steventon, cuna de Jane Austen
Sin embargo, si se quiere empezar por el primer capítulo de su vida, hay que ir a Steventon, donde Jane nació el 16 de diciembre de 1775, la séptima de los ocho hijos del reverendo George Austen y su esposa. Otro idílico pueblo del condado de Hampshire, aún más pequeño que Chawton, de solo 250 almas, en el que transcurrieron sus primeros 25 años. Un entorno campestre y una vida social dominada por la nobleza rural y el clero que fue continua fuente de inspiración para sus novelas. En la casa parroquial de Steventon, que ya no existe, empezó a escribir Sentido y sensibilidad y Orgullo y prejuicio. Como lugar de referencia está la cabina telefónica roja convertida en una minibiblioteca pública con su nombre.
Además, la familia Austen solía hacer excursiones por los alrededores de Southampton. Por ejemplo, a Netley Abbey, un sitio costero muy concurrido entonces con la ruinas de una monasterio cisterciense del siglo XIII. Pero donde están la mayoría de escenarios de Sentido y sensibilidad es en Bath, una visita presentada como «la mejor zambullida posible en la época de la Regencia». A esta ciudad a orillas del río Avon, famosa por sus aguas termales, que sublimaron los romanos, se trasladó la familia cuando el Sr. Austen se jubiló en 1800. En seis años se mudaron hasta en cuatro ocasiones.
El puente Pulteney sobre el río Avon, con el característico azud en forma de herradura, en Bath.
FALCO/PIXABAY
Jane apenas escribió en Bath. ¿Echaba de menos el campo? Sí inmortalizó su deslumbrante vida social. En el Jane Austen Centre se recrea el aire de la Regencia con actores que encarnan a los personajes de sus libros. Por supuesto, cuenta con la consabida tienda de recuerdos y un salón de té muy propio. Por si fuera poco, hay un Jane Austen Festival, que se celebra, desde hace 25 años, la segunda semana de septiembre. En ningún otro sitio se verá a tal cantidad de gente vestida como si los tiempos fueran los de la literata.
Lyme Regis, el mar
No son las novelas de Jane Austen muy de mar. Sin embargo, su contemplación le dejó una huella muy profunda. Se vio ante él en Lyme Regis, en la costa de Dorset, donde parece que la familia Austen pasó las vacaciones dos años consecutivos. Lo indica, con ciertas reservas, un cartel sobre la puerta azul de un cottage blanco. Aunque solían ir a Sidmouth, en el vecino Devon, que fue donde Jane conoció a un joven en 1801 del que suele decirse que fue su gran amor. Murió, en un giro novelesco, poco tiempo después. «Cuanto más voy sabiendo del mundo, más convencida estoy de que nunca veré a un hombre al que pueda querer de verdad. Yo necesito tanto…», escribió en Sentido y sensibilidad.
Stourhead es uno de los parques más bonitos de Inglaterra.
NATIONAL TRUST/JAMES DOBSON
Más allá de los lugares puramente biográficos, están los que parecen salidos de sus historias, que a buen seguro le sirvieron de ambientación y, en nuestros días, han servido de plató de cine. Es el caso de Mompesson House, en la soberbia ciudad medieval de Salisbury, muy cerca de la catedral. Aquí se rodaron algunas escenas de la Sentido y sensibilidad de 1995. No sin motivo porque la familia que la habitaba en la época tenía mucho que ver con los Dashwood de la novela. Y lo mismo pasa con Stourhead, uno de los parques más esplendorosos de Inglaterra. Un regalo para la vista. Por él corría bajo la lluvia la Lizzie (Keira Knightley) de la versión para el cine de Orgullo y prejuicio (2005), refugiándose en el templo de Apolo, donde le pide matrimonio, sin éxito, el señor Darcy.
Londres y Jane Austen
Jane Austen también estuvo en Londres en 1811, y se alojó en el n.º 64 de Sloane Street, residencia de su hermano Henry y su esposa Eliza; hoy el acomodado barrio de Knightsbridge. Había dado a la imprenta Sentido y sensibilidad y quería corregir y aprobar las primeras galeradas. Henry Austen se mudó en 1814, después de quedarse viudo, al n.º 23 de Hans Place, zona muy próxima a los grandes almacenes Harrods. Ninguna de estas dos viviendas se conserva, pero en los alrededores se respira una tenue atmósfera literaria. Incluso la capital británica se puede ver con los ojos de Jane Austen. Es cuestión de afinar la mirada.












