El flamante Invencible Centro Internacional de Tiro Deportivo de Recreo, en la zona metropolitana de Santa Fe, fue escenario de un enorme batacazo con firma celeste y blanca. Porque Mara Kucharski se consagró campeona en el skeet femenino al imponerse en la ronda final con 26 aciertos y relegar al segundo escalón del podio nada menos que a la vigente campeona olímpica de la especialidad, la chilena Francisca Crovetto.

Nacida en Olivos hace 20 años, comenzó a competir internacionalmente recién el año pasado, pero su evolución fue enorme en muy poco tiempo y este miércoles se quedó con una medalla de oro -la segunda del tiro deportivo en esos Odesur– que no estaba en sus planes. Y de yapa, se llevó además la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

«No lo puedo creer. Para mí es in-soñado. Quería una medalla, era una meta, pero nunca pensé que la dorada», confesó entre risas en charla con TyC Sports.

Kucharski estaba lejos de ser favorita en la competencia, que tuvo a solo cuatro participantes. Las otras tres tiradoras -todas olímpicas en París 2024– llegaban con muchísima más experiencia acumulada que ella. Pero a la bonaerense eso no le pesó, al menos en la final.

«Sabíamos que como éramos cuatro, todas entrábamos en la final. Y eso me costó en la clasificación, porque no tenía ese nerviosismo de tener que rendir bien para avanzar. En la final no sé qué pasó, pero salió», explicó.

Y reveló que unos días antes de los Juegos, tuvo que hacer una reparación de emergencia en su escopeta por un problema que, por suerte, pudo resolver rápidamente.

«Inauguraron este polígono y vinimos para probar las canchas y ver cómo era. Y el domingo, en mi primer tiro, se me rompió un resorte. Volví a Buenos Aires un poco angustiada pero tranquila porque sabía que era una pieza que se podía conseguir. Y lo solucionamos», explicó.

Mara descubrió el tiro deportivo cuando su papá empezó a practicar el deporte. Ella tenía ocho años y tuvo que esperar cuatro más antes de pegar su primer tiro con escopeta. Con ayuda, claro, porque como contó era muy chiquita no tenía fuerzas para sostener la escopeta.

«Mi papá me tenía que agarrar el caño de adelante porque no me daba el brazo. Después conseguimos una escopeta más chica y ahí arranqué, pero nunca con ninguna presión», contó.

«Arranqué en el Esteban Echeverria, un club muy chico de Monte Grande dedicado a recorrido de caza, que es otra disciplina de escopeta que no es olímpica. Tenía 12 años. A los 13 me llamó un entrenador del Tiro Federal Argentino para llevarme al club y empezar a entrenar para dedicarme al skeet. Me tenía que cambiar de club y fue con mucha angustia, pero era un sueño, así que lo hice y desde ahí no frené», agregó.

El año pasado comenzó a competir internacionalmente. Su primer torneo fue una Copa del Mundo de Buenos Aires. Y poco después integró la delegación argentina para los Juegos Panamericanos Junior de Asunción, en los que no tuvo el rendimiento que esperaba: clasificó segunda a la final pero luego finalizó quinta.

«Ni bien salí de esa final, yo tenía la idea de que estos Juegos eran mi revancha. Y gracias a Dios y al trabajo que estábamos haciendo técnica y psicológicamente, pude usar esa presión que me había jugado en contra en Asunción a mi favor y estar más concentrada», recordó.

Con cabeza, talento y corazón, Kucharski, que además de dedicarse al tiro estudia Ingeniería Industrial en la UTN, dio un batacazo y se colgó un oro que nadie -ella, muchos menos- esperaba en su debut absoluto en unos Odesur.

El skeet sumó además la plata en la prueba masculina de la mano de Federico Gil. El experimentado tirador nacido en Avellaneda terminó segundo en la final con 32 aciertos, apenas dos menos que el chileno Nicolás Pacheco, que se llevó el oro.

Gil, tres veces olímpico y plata panamericana en Santiago 2023, sumó su segunda medalla en unos Suramericanos, ya que había ganado en oro en la cita de Santiago 2014.