• El miércoles 26 de agosto, a las 18:00, habrá una charla sobre la historia de la publicación, sus integrantes y sus distintas etapas, junto a una exposición de ejemplares originales. También se presentará el libro Humor e historieta en la filatelia argentina. La entrada es libre y gratuita.


En agosto de 1971, Alberto Cognigni puso en circulación el primer número de Hortensia, una revista que convirtió el humor cordobés en una de las expresiones más reconocibles de la cultura local. Durante casi dos décadas, sus páginas retrataron personajes, costumbres, barrios y escenas de la vida cotidiana, hasta convertirse en una publicación de alcance nacional y regional.

A 55 años de aquel comienzo, la propuesta recuperará la historia de la revista y de quienes hicieron posible su recorrido. La charla repasará sus integrantes, sus directores y sus publicaciones aniversario y especiales, mientras que la exposición permitirá acercarse a distintos materiales que forman parte de su historia.

Entre los objetos que podrán verse habrá ejemplares originales de Hortensia, referencias a las bienales de humor e historieta organizadas por la revista y una Moto Puma cuarta serie original, vinculada a uno de sus elementos más reconocibles: las andanzas de Negrazón y Chaveta.

Desde los primeros números, estos dos personajes recorrían la ciudad a bordo de una Puma 4ª, relatando sus vivencias y observaciones sobre los barrios, las calles y las canchas de fútbol. Su presencia sintetizaba una de las características centrales de Hortensia: construir humor a partir de situaciones, personajes y formas de hablar propias de Córdoba.

El recorrido también incluirá estampillas emitidas por el Correo Argentino vinculadas a dos autores de Hortensia y la presentación del libro Humor e historieta en la filatelia argentina, que amplía la mirada sobre la presencia de estos géneros en la historia de la filatelia nacional.

De esta forma, la actividad recupera el legado de una publicación que marcó un momento fundacional para el humor gráfico cordobés y que, desde sus páginas, logró llevar una manera particular de mirar y contar la ciudad.