• A través de talleres, los estudiantes conocieron cómo funcionan los sensores, qué información registran y por qué es importante monitorear el ambiente que los rodea.

Tras la instalación de sensores ambientales en escuelas municipales, estudiantes de tercero, quinto y sexto grado participaron de talleres educativos para aprender a interpretar datos sobre la calidad del aire.

La iniciativa, desarrollada conjuntamente por las Secretarías de Educación y Ambiente de la Municipalidad de Córdoba, se llevó adelante en las escuelas municipales Gobernador Arturo Zanichelli, Santiago del Castillo y Pedro Carande Carro, donde los alumnos y alumnas conocieron el funcionamiento de los sensores instalados en sus establecimientos y reflexionaron sobre la importancia del aire que respiran.

Durante las actividades, los equipos técnicos explicaron qué información registran los sensores, cómo se realiza el monitoreo y de qué manera los datos obtenidos permiten conocer las condiciones ambientales del entorno escolar. También dialogaron con los estudiantes sobre las principales fuentes de contaminación del aire y las acciones cotidianas que pueden contribuir a proteger el ambiente y la salud de toda la comunidad.

Los talleres se integraron al trabajo que las instituciones educativas vienen desarrollando durante este año en torno a la calidad del aire, como parte de sus proyectos institucionales. A través de propuestas participativas y vinculadas con experiencias concretas, los estudiantes comprendieron que la calidad del aire tiene un impacto directo en la salud, especialmente durante la infancia, y que contar con información obtenida mediante el monitoreo ambiental constituye una herramienta fundamental para promover entornos escolares más saludables.

La instalación de los sensores y la realización de estos talleres forman parte del proyecto Entornos Escolares Protegidos, impulsado por la Municipalidad de Córdoba con el apoyo de la Alianza de Ciudades Saludables, una iniciativa de Bloomberg Philanthropies, en asociación con la Organización Mundial de la Salud y Vital Strategies.

La estrategia promueve intervenciones integrales vinculadas con la calidad del aire, la seguridad vial, los espacios libres de humo de tabaco y los entornos alimentarios saludables. Además, fortalece el trabajo conjunto entre las distintas áreas municipales y la comunidad educativa para generar espacios más seguros y saludables para las infancias.