Hace unos días, Radhika Jones, que se describe en su perfil de Substack como «escritora, editora y lectora voraz», firmaba una columna de opinión en The New York Times en la que, siendo consciente de la controversia que generan, reivindicaba los premios literarios porque son una guía de lectura para quienes, aunque lo deseamos, «no podemos leer libros todo el tiempo». Y extendía su valor recomendador a los críticos, «el bibliófilo de la familia, el usuario de Substack o Booktoker» y «el club de lectura de Dua Lipa».
A la cantante no le hace falta, a estas alturas, un nuevo voto de confianza, sus aciertos recomendadores están más que probados. Pero reconozco que, para mí, fue el impulso que necesitaba para encontrarme con lo que ha acabado siendo uno de mis libros favoritos de este año. Publicado en 2023 en España por Anagrama, lo añadí a la carpeta llamada «quiero leer» de GoodReads hace unos meses, después de que en los reels de Instagram de este reportaje dedicado a celebrar el Día del Libro lo recomendasen la influencer y librera Ariane Hoyos y la editora Virginia Fernández.
Una persona que me quiere bien, y cotilleó mi app literaria, me lo regaló el 23 de abril. Desde entonces habitaba en mis concurridas estanterías, en el espacio de «lecturas deseadas pero sin fecha (y sin prisa)». Y llegó Dua Lipa y su afamado club de lectura. A todas ellas, desde mi querida amiga lectora a la estrella de la música, pasando por Hoyos y Fernández, les estoy muy agradecida. Porque he encontrado en Libre una obra tan interesante como conmovedora y en Ypi una escritora que quiero seguir descubriendo a través de sus obras.
Un acontecimiento que cambió su vida
En Libre, la escritora y profesora de Teoría Política de la London School of Economics describe cómo vivió, con 11 años, la caída en 1990 del régimen comunista de Albania, el último bastión del estalinismo en Europa y su país natal. Lo primero que asombra de esta novela, su debut literario más allá de sus trabajos relacionados con la política, es la capacidad que tiene Ypi para trasladar los hechos que relata con la inocencia de la niña que fue y que, abruptamente, dejó de ser.
Portada de Libre, la novela de Lea Ypi recomendada en el club de lectura de Dua Lipa.
Anagrama
Porque para la pequeña Ypi, el fin del comunismo fue el fin de todo lo que le habían enseñado en el colegio, el fin de aquello en lo que sus padres le dijeron que creyera, el fin de la vida tal y como la conocía. «Yo creía en eso. No conocía otra cosa. Y de pronto me quedaba sin nada, excepto por unos fragmentos del pasado, pequeños y misteriosos, como unas pocas notas de una ópera perdida en el tiempo», señala, tras explicar con humor y cierta amargura cómo era su vida antes de que cayera esa especie de telón de acero tras el que vivía.
Libre es, en realidad, una novela de aprendizaje, cuando el aprendizaje es, prácticamente, un reinicio, un borrón y cuenta nueva sobre todo lo que has conocido y lo que te han contado. La «biografía» familiar que tantos dolores de cabeza le había costado, por culpa de su familia, era en realidad una farsa. Y claro, todas esas novedades le provocaron sentimientos inesperados. «No solo mis preguntas sobre el país quedaron sin respuesta, sino que, además, empecé a preguntarme en qué clase de familia me había tocado nacer. Dudaba de ellos y, al hacerlo, empecé a dudar de quién era yo».
Cuando lo político es personal
El turismo visto desde los ojos de una niña que no había salido de su país, la aventura de ir a hacer la compra a supermercados sin nombre y sin posibilidad de salirse de lo que marcaba la lista, que en realidad era lo que disponía el gobierno, el fervor por el líder de turno en cualquier momento y lugar o la desaparición de los lugares de culto, y el culto, son algunas de las cuestiones que la autora albanesa describe a lo largo de poco más de 300 páginas. Pero también todo lo que quedó después de «el fin de la historia», como señala el subtítulo de la novela.
La escritora albanesa, y profesora de la London School of Economics, Lea Ypi, autora de Libre.
Anagrama
Porque los cambios llegaron con la adolescencia, y tras asumir que la democracia y el capitalismo marcaban las reglas del juego, Ypi tuvo que ver cómo su país se descomponía a causa de una guerra civil provocada por el colapso del sistema financiero. Y cuando relata cómo cundió el pánico, y vivió la separación de su familia, Libre se convierte en realidad en un espejo de la actualidad. Porque los que pudieron se fueron, pero la avalancha ciudadana fue tal que nadie quería acogerlos.
«Occidente se pasó décadas criticando a Europa del Este por el cierre de fronteras, financiando campañas para reclamar la libre circulación de los ciudadanos, condenando la inmoralidad de los estados que restringían el derecho de salida. Nuestros exiliados solían ser recibidos como héroes. Ahora los trataban como criminales», describe. Así que Libre no es solo un personalísimo y tierno relato sobre un momento vital excepcional, es también una crónica sobre las implicaciones personales y universales de algo, en ocasiones tan vago, como la política, sin importar si se trata del régimen antiguo o del nuevo, si la libertad tenía un sentido amplio o estrecho. Porque detrás de todo eso, siempre hay seres humanos.












