
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, dejó abierta la posibilidad de agredir militarmente a Cuba, en una nueva amenaza que junto a sus sanciones contra la isla, ha sido denunciado por La Habana como un «castigo colectivo contra todo el pueblo cubano».
«Ustedes han visto lo que ha ocurrido en otros casos, todas las opciones están sobre la mesa, incluidas las militares», afirmó Hegseth el miércoles durante un curso de entrenamiento de operaciones en la jungla en Panamá, donde periodistas le preguntaron por el «papel militar«.
Secretary Hegseth on Cuba:
“ALL OPTIONS ARE ON THE TABLE—to include military options.
Cuba would be wise to PAY ATTENTION to the willingness of President Trump to assert American strategic prerogatives, and their certainty is NO MATCH for the United States of America.” pic.twitter.com/NFeZZHY2Yr
— DOW Rapid Response (@DOWResponse) August 13, 2026
El jefe del Pentágono recomendó a las autoridades cubanas «prestar atención a la disposición» del presidente estadounidense, Donald Trump, de «hacer valer las prerrogativas estratégicas estadounidenses, y ciertamente no hay quien se compare con EE.UU.«.
Hegseth defendió el rol de la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (ACCC, por su sigla en inglés), la principal herramienta operativa del Escudo de las Américas, como «equilibrio del poder» en la región, «y eso sin duda se aplica a Cuba».
«Así que tendremos muchas opciones allí, y las esperamos con interés», aseguró Hegseth.

La «agresividad extrema neofascista»
Este jueves el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, destacó la conmemoración por el centenario del nacimiento del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, aludiendo las medidas norteamericanas.
«Lo celebramos en medio de la agresividad extrema neofascista del imperialismo estadounidense, que pretende asfixiar nuestra economía y rendir al pueblo cubano y su revolución«, escribió Rodríguez en redes sociales.
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
Asimismo, anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.








