
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reveló que años atrás probó la dieta cetogénica y aseguró que la abstinencia de azúcar y carbohidratos le provocó una reacción tan fuerte que llegó a sentirse al borde de un «episodio psicótico».
Rubio hizo la confesión durante una entrevista junto a su esposa, Jeanette, en The Katie Miller Podcast, difundida esta semana. El comentario surgió mientras conversaban sobre alimentación y después de que le preguntaran si había adoptado la dieta del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
«En algún momento, hace como cuatro o cinco años, probé esto que se llama keto», recordó el jefe de la diplomacia estadounidense. Según explicó, el régimen alimenticio implicó para él atravesar una «abstinencia tremenda de azúcar y carbohidratos» durante las primeras 72 horas.
Marco Rubio:
I tried this thing called keto. You go through this massive withdrawal from sugar.
It was a near psychotic event for me.
If I did that in this job, I would be saying, ‘Mr. President, we must bomb Paraguay.’pic.twitter.com/J3wGepmHlu
— Clash Report (@clashreport) August 12, 2026
Fue entonces cuando Rubio describió en tono de broma el efecto que tuvo sobre su estado de ánimo. «Para mí fue casi un episodio psicótico. Es verdad. Si hubiera hecho esto en este trabajo, estaría como: ‘Señor presidente, tenemos que bombardear… no sé… Paraguay'», relató.
«No estoy en contra»

«¿Y por qué? No sé. Solo estoy muy enojado porque no comí nada de azúcar», continuó Rubio. El secretario de Estado utilizó la exageración para explicar que su experiencia con la dieta fue particularmente negativa y que no considera que ese tipo de alimentación sea adecuado para todas las personas.
Aun así, aclaró que no pretendía cuestionar la dieta cetogénica en general. «No estoy en contra de esta dieta. No estoy pidiendo que la prohíban. Animo a la gente a que la pruebe. Solo digo que no es para todo el mundo», sostuvo.
La entrevista también dejó otros comentarios distendidos de Rubio sobre su vida fuera de la política. Entre ellos, rechazó adoptar la dieta basada en carne y vegetales fermentados de Kennedy y bromeó sobre tener que viajar por el mundo con una nevera llena de chucrut.








