Carla Domínguez

Hacer la maleta puede convertirse en una pequeña prueba de habilidad, especialmente cuando queremos llevar muchas prendas en poco espacio. Empezamos colocando cuidadosamente los conjuntos que hemos elegido para el viaje, pero no tardan en aparecer los primeros problemas: la ropa no cabe, los zapatos ocupan demasiado y las camisas recién planchadas corren el riesgo de llegar llenas de arrugas.

Una de las soluciones más repetidas consiste en enrollar toda la ropa en lugar de doblarla. Este método promete aprovechar mejor el interior de la maleta y evitar que queden espacios vacíos. Sin embargo, no funciona de la misma manera con todos los tejidos ni con todas las prendas.

TAMBIÉN TE INTERESA

Paula Seiton, organizadora profesional, autora del libro Un sitio para cada cosa y creadora del perfil del mismo nombre, comparte habitualmente consejos relacionados con el orden, la limpieza y la organización del hogar. Para ella, la clave de una buena maleta no está en elegir entre doblar o enrollar, sino en combinar ambas técnicas según el tipo de ropa.

Doblar o enrollar: qué método permite ahorrar más espacio

«Depende de lo que metamos en la maleta, ya que hay prendas, como los jerséis o las chaquetas, que es mejor que vayan dobladas que enrolladas», explica Paula. Por tanto, enrollar todas las prendas por sistema no garantiza que vayamos a ganar espacio. De hecho, algunas piezas gruesas pueden aumentar considerablemente su volumen al formar un rollo demasiado grande.

La experta recomienda utilizar la técnica de enrollado principalmente para completar los espacios vacíos. Los pequeños huecos que quedan entre los zapatos, los neceseres o las prendas dobladas pueden aprovecharse introduciendo ropa flexible y de menor tamaño.

«Si queremos rellenar huecos, la opción de enrollar y colocar las prendas en esos espacios hace que aprovechemos mejor la maleta», señala. La organización debe adaptarse a lo que llevamos y no al revés: el mejor método será siempre el que permita distribuir el contenido de una forma más compacta y ordenada.

Qué prendas conviene enrollar en la maleta

Antes de enrollar una prenda, Paula recomienda pensar si el tejido se arruga con facilidad y si nos importa que llegue con alguna marca al destino. Las prendas informales, elásticas o que no necesitan conservar una estructura determinada suelen ser las mejores candidatas. «Si queremos enrollar, hay que pensar en prendas que se arruguen poco o que no nos importe que lleguen arrugadas, como puede ser el caso de los pijamas», explica.

Entre las piezas que la experta enrollaría se encuentran los vaqueros, las camisetas, los vestidos de punto, la ropa deportiva, los pijamas y las toallas. Todas ellas pueden comprimirse con relativa facilidad y utilizarse para rellenar los huecos libres.


Las piezas de verano que cuentan con tejidos con menos arrugas se pueden enrollar en la maleta de verano.


Launchmetrics spotlight

Eso sí, no basta con hacer un rollo de cualquier manera. Antes de enrollar la prenda conviene colocarla sobre una superficie, estirarla bien y eliminar posibles pliegues. Después debe enrollarse de forma firme, pero sin ejercer tanta presión como para deformarla.

Las prendas que siempre deberíamos llevar dobladas

Las prendas finas, delicadas o con una estructura más marcada deberían viajar dobladas. En este grupo se incluyen las camisas, los pantalones de traje, las prendas de lino, los vestidos de verano y las chaquetas.

Aunque pueda parecer contradictorio, muchas de estas piezas ocupan menos espacio cuando se doblan cuidadosamente que cuando se enrollan. Además, respetar sus costuras y su forma ayuda a reducir las arrugas. «Doblaría las prendas más finas: camisas, pantalones de traje o tipo lino, vestidos de verano y chaquetas», afirma Paula.


Las camisas siempre es mejor doblarlas para evitar arrugas.


Launchmetrics spotlight

Para obtener un mejor resultado, es aconsejable cerrar los botones de las camisas y chaquetas antes de doblarlas. De este modo, mantienen mejor su forma y se evita que una parte de la prenda quede desplazada respecto a la otra.

Cómo colocar camisas y vestidos para evitar arrugas

La posición de cada prenda dentro de la maleta también influye en cómo llegará al destino. Las piezas más pesadas deberían colocarse en la parte inferior, mientras que las prendas delicadas deben reservarse para la zona superior. «Estas prendas las colocaría en la parte superior de la maleta para evitar el peso del resto», recomienda la experta.

Las camisas, los vestidos y los tejidos delicados deben doblarse siguiendo las costuras o las marcas naturales de planchado. Cuanto más lisa y estirada quede la tela antes de introducirla en la maleta, menos posibilidades habrá de que aparezcan pequeñas arrugas durante el trayecto.

También es importante evitar que estas prendas queden atrapadas entre objetos rígidos, cremalleras o hebillas. Colocarlas encima del resto de la ropa, protegidas por una bolsa de tela o por una prenda ligera, puede ayudar a mantenerlas en mejores condiciones.

El orden correcto para colocar la ropa

Una buena maleta debería organizarse de abajo hacia arriba, empezando por los objetos y las prendas que pesan más. Los zapatos, los pantalones vaqueros y las piezas voluminosas pueden ir en la base, cerca de las ruedas, mientras que la ropa más ligera se coloca encima.

Esta distribución permite mantener el equilibrio y evita que las prendas pesadas aplasten las más delicadas. También ayuda a que el contenido no se desplace tanto cuando la maleta está en posición vertical.

Paula resume el proceso con una comparación muy visual: «Si nuestro objetivo es ganar el máximo espacio, tendremos que jugar al tetris». No se trata únicamente de apilar la ropa, sino de combinar las formas y tamaños para que no queden huecos desaprovechados. La ropa interior, los calcetines o los cinturones pueden colocarse dentro de los zapatos o en los pequeños espacios laterales.

El error más frecuente al hacer la maleta

Para la organizadora profesional, uno de los principales errores es guardar las prendas sin haberlas estirado previamente. Un pequeño pliegue puede terminar convirtiéndose en una arruga mucho más marcada después de permanecer varias horas bajo el peso del resto del equipaje.

«No estirar bien la ropa, meter las prendas gruesas arriba en vez de abajo y colocar todo sin orden» son algunos de los fallos más habituales, según Paula.

Otro error común consiste en empezar a llenar la maleta sin tener una visión general de todo lo que queremos llevar. Preparar previamente la ropa sobre la cama permite comprobar si hay prendas repetidas, conjuntos que no terminan de combinar o piezas que realmente no vamos a utilizar

TAMBIÉN TE INTERESA