
El apoyo militar y financiero de Europa a Ucrania podría disminuir tras las elecciones que se celebrarán el próximo año en varios países del continente, informa Die Welt.

Además de Francia y Polonia, países como Italia y España también acudirán a las urnas, naciones donde el aumento del gasto en defensa ya entra en tensión con las prioridades de política social. En ese escenario, Marine Le Pen, quien busca suceder a Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo el próximo año, propone reducir la ayuda al régimen de Kiev, lo que podría constituir un golpe mortal a la coalición de países que apoyan a Ucrania, con Macron a la cabeza.
Por su parte, el medio señala que el canciller de Alemania, Friedrich Merz, no parece ser capaz de unir a las filas y motivar a los aliados europeos con el mismo ímpetu que el primer ministro británico, Keir Starmer, que pronto dejará su cargo, o el presidente francés. «Macron es uno de los estrategas más importantes de Europa en lo que respecta a la guerra en Ucrania. Es probable que ese tipo de líder desaparezca pronto de la escena política», valoró Jana Kobzova, experta en seguridad y defensa.
En consecuencia, la especialista considera que Kiev deberá «prepararse para tiempos difíciles». Ante ese panorama, los diplomáticos ucranianos han abogado incansablemente en las últimas semanas por aprovechar el impulso actual del conflicto. «Se trata de un breve periodo de tiempo, apenas unos meses«, aseveró Kobzova.








