Luego de la noche del 2 de julio de 2021, Yoane Wissa, delantero de la selección de la República Democrática del Congo, pudo haber pensado que su carrera estaba terminada. Fue víctima de un episodio tan macabro como inusual que estuvo a punto de cambiarle la vida para siempre. Sin embargo, logró recuperarse y continuar su camino en el fútbol de élite.

Aunque representa al seleccionado congoleño, Wissa nació en Francia y desarrolló allí gran parte de su vida. El fútbol fue su gran pasión desde chico y debutó como profesional en 2015 con la camiseta de Châteauroux. Más tarde pasó por Angers, Laval y Ajaccio.

El punto de inflexión de su carrera llegó en 2017, cuando fichó por Lorient. En el conjunto francés se consolidó como una pieza clave en ataque: disputó 128 partidos, convirtió 37 goles y repartió 16 asistencias.

A mediados de 2021, después de cuatro temporadas en el club, negociaba su llegada a Brentford. El acuerdo con el equipo inglés estaba muy avanzado y la transferencia rondaba los 10 millones de euros.

Pero entonces ocurrió lo impensado. Durante la tarde del 2 de julio, una mujer se presentó en la casa del futbolista, se identificó como admiradora y le pidió fotografías y saludos. Horas más tarde regresó al domicilio, irrumpió en la vivienda y le arrojó un líquido corrosivo en el rostro, provocándole graves lesiones oculares.

Según trascendió posteriormente, también intentó secuestrar a la hija recién nacida del jugador, aunque Wissa logró impedirlo. El delantero fue hospitalizado de urgencia y debió someterse a varias intervenciones quirúrgicas. Finalmente conservó la visión, aunque el impacto psicológico del episodio fue enorme.

Tras una recuperación que parecía improbable, el pase a Brentford se concretó de todos modos. La dirigencia de los Bees mantuvo su confianza en el atacante, convencida de que podía aportar soluciones ofensivas pese al difícil contexto que atravesaba.

La apuesta resultó acertada. Durante cuatro temporadas en la Premier League, Wissa se transformó en una de las figuras del equipo y elevó considerablemente su cotización.

En septiembre de 2025, Newcastle desembolsó 55 millones de euros para incorporarlo. La operación representó una de las ventas más importantes de la historia de Brentford y confirmó el acierto de aquella decisión tomada en circunstancias excepcionales.

Convertido en un símbolo de superación, Wissa llegará a la Copa del Mundo como la principal referencia ofensiva de la República Democrática del Congo. Su selección tendrá una tarea compleja en un grupo que comparte con Portugal, Colombia y Uzbekistán. Y si algo ha demostrado a lo largo de su carrera es que sabe enfrentarse a las adversidades.