Jorge C. Parcero

Doris Fisher, quien junto a su marido, Don, fundó el imperio de moda Gap en 1969, revolucionando el sector textil y contribuyendo a cambiar la forma de vestir de los estadounidenses, ha fallecido a los 94 años. La noticia la confirmaba un portavoz de la marca, describiéndola como «una figura pionera y una dedicada defensora de las artes y la educación que deja tras de sí un legado que transformó la forma en que el mundo compra y dio un nuevo significado a la fusión del éxito empresarial con la filantropía».

A partir de una tienda en San Francisco que vendía vaqueros y discos, los Fisher convirtieron The Gap Inc. en una marca que ahora genera más de 15.000 millones de dólares (12.800 millones de euros) en ventas en todo el mundo. El matrimonio supo sacar partido de la aparición de nuevas tendencias de estilo más informales —en particular, la popularidad de los jeans y las camisetas— y abrieron tiendas en cientos de centros comerciales de todo el país, con precios asequibles.

TAMBIÉN TE INTERESA

Doris Fisher fue la responsable de compras de moda de la empresa durante casi 40 años y, como directora corporativa, participó activamente en el notable crecimiento de la empresa. Ella y su marido se consideraban socios en igualdad de condiciones: él dirigía el negocio, mientras que ella se centraba en el producto. Fue a ella a quien se le ocurrió el nombre de la empresa, una alusión a la «brecha generacional» (gap significa brecha en español) y a los consumidores jóvenes a los que esperaban atraer.

La filosofía comercial de Don y Doris Fisher consistía en facilitar las compras manteniendo las tallas bien organizadas y las tiendas bien surtidas, con pantalones y camisetas apilados en estanterías y mesas, y con abundantes probadores. Cuando la empresa decidió fabricar su propia línea de ropa en 1972, ella fue una figura clave en la creación del estilo y la imagen de la marca. «Mi padre confiaba mucho en ella por su sentido del estilo y su buen gusto», dijo su hijo mayor, Robert J. Fisher, director de la empresa, en una entrevista para el New York Times.

Doris Fisher: la multimillonaria modesta

Doris Lee Feigenbaum nació el 23 de agosto de 1931 en San Francisco. Su padre fue un destacado abogado y amigo íntimo de Earl Warren, quien más tarde se convertiría en gobernador de California y presidente del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Se licenció en Economía por la Universidad de Stanford en 1953 y ese mismo año se casó con Don Fisher. A la fundadora le sobreviven tres hijos, Robert Fisher, William S. Fisher y John J. Fisher; diez nietos y trece bisnietos.


Doris y Don Fisher, fundadores de Gap.


GAP


Bajo la dirección de los Fisher, Gap creció rápidamente y luego su crecimiento se ralentizó en la década de los 80, a medida que cambiaban los gustos en materia de moda. La incorporación del gurú del comercio minorista Millard Drexler en 1983 revitalizó la empresa y la condujo a un crecimiento meteórico. Bajo la dirección de Drexler, Gap amplió su marca con las tiendas Baby Gap y Gap Kids y la adquisición de Banana Republic. También crearon Old Navy, una cadena de tiendas de precios más asequibles.

De ella siempre se destacó que pese a su gran fortuna, rechazaba un estilo de vida ostentoso. Solía conducir una camioneta antigua y a menudo iba vestida con ropa de hacía diez años. Tanto Doris Fisher como su marido fueron destacadas figuras en los círculos sociales de San Francisco y notables filántropos. Se dedicaron sobre todo a desarrollar programas de educación para estudiantes de comunidades desfavorecidas.

Una apasionada del arte

Cuando Gap salió a bolsa en 1973, los Fisher aprovecharon su nueva fortuna para convertirse en coleccionistas de arte. Anteriormente habían adquirido algunos grabados para decorar las paredes blancas de la sede central y las tiendas de la marca, pero ahora contaban con los medios necesarios para comprar cuadros de figuras destacadas como Andy Warhol o Roy Lichtenstein.

La Colección Doris y Donald Fisher creció hasta incluir más de 1.100 obras de 185 artistas, y los Fisher acabaron aceptando exhibir su colección de forma permanente en el Museo de Arte Moderno de San Francisco. El matrimonio incluso donó 250 millones de dólares para el nuevo edificio del museo, que abrió sus puertas en 2016.

TAMBIÉN TE INTERESA