

El empujón de Lautaro Blanco a Lucas Martínez Quarta en el cierre del Superclásico en el Monumental terminó por encender una polémica que atravesó el 1-0 de Boca sobre River por el Torneo Apertura. Iban 48 minutos del segundo tiempo cuando un pelotazo de Marcos Acuña cayó en el área y el defensor millonario terminó en el piso tras el contacto. Hubo reclamo inmediato, pero Darío Herrera dejó seguir y tampoco recibió el llamado del VAR, a cargo de Héctor Paletta, que sí había intervenido minutos antes en la mano de Lautaro Rivero que terminó en el gol de Leandro Paredes.
EL RECLAMO DE PENAL DE RIVER Y LOS INSULTOS DE LOS HINCHAS A CHIQUI TAPIA
Blanco empujó a Martínez Quarta dentro del área sin jugar la pelota. El árbitro Herrera consideró que no fue infracción y el VAR no lo convocó.
Apenas terminó el encuentro todos los futbolistas de River… pic.twitter.com/cNxqD2i0A4
— Clarín (@clarincom) April 19, 2026
La jugada tuvo rápida repercusión y fue desmenuzada por el exárbitro Javier Castrilli, quien no dudó en marcar su postura. Para él, hubo infracción. “Hubo un claro desplazamiento con el brazo… PENAL..!!!”, escribió en su cuenta de X. Y detalló: Ya es una constante en el fútbol argentino… la falta de seguridad jurídica dentro del juego. Reina la imprevisibilidad. Jamás se sabe si cualquier falta tendrá la sanción correspondiente».
El Sheriff no se quedó ahí. Y más tarde apuntó: “Un empujón no requiere que sea realizado con fuerza tal que haga caer al adversario, sino que resulte suficiente para desestabilizarlo. Blanco sorprende a un Martínez Quarta con ambos pies apoyados en la misma línea notándose claramente el impacto en los movimientos”.
La lupa, entonces, volvió a posarse el arbitraje. Y la responsabilidad no recae sobre Herrera, sino sobre que el hombre que quedó en la mira es Paletta, un hombre de extrema confianza del jefe de los árbitros, Federico Beligoy, y también del presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, quien fue el destinatario de la bronca de los hinchas del Millonario sobre el final del match.
No es la primera vez que Paletta -hermano de Gabriel, ex futbolista de Banfield y de Boca- queda pegado a una polémica superclásica. En Núñez su nombre ya aparece asociado a decisiones discutidas. El recuerdo más cercano es el duelo de noviembre de 2025, cuando River protestó por una falta de Milton Giménez sobre Paulo Díaz en la previa del gol de Exequiel Zeballos. Aquella acción tampoco fue revisada.
Hay más. En septiembre de 2024, en la Bombonera, River se impuso 1-0 con gol de Manuel Lanzini, pero el foco estuvo en Marcos Rojo. Desde el lado visitante reclamaron dos posibles expulsiones: un golpe a Facundo Colidio y un escupitajo. Ninguna de las dos situaciones derivó en revisión por parte del VAR.
Otro caso fresco en la memoria millonaria es el duelo ante Barracas Central, en Parque Patricios, al inicio de este torneo. Allí, un remate de Fausto Vera fue bloqueado en la línea por Gastón Campi con los brazos abiertos, ampliando volumen. El penal no fue sancionado ni revisado. Otra vez, con Paletta en el VAR.
📺 Todo River pidió penal ante Barracas Central por mano de Gastón Campi.
👉 NICOLÁS RAMÍREZ y los asistentes del VAR decidieron que no era sancionable.pic.twitter.com/htPJifFv2R
— dataref (@dataref_ar) January 24, 2026
El episodio del Monumental reavivó todo ese combo. Más aún porque en el mismo partido hubo una acción previa que alimentó la comparación: el gol anulado a Maximiliano Salas por una infracción en ataque sobre. Para River, el criterio no fue el mismo que en la jugada de Martínez Quarta.
Todavía en caliente, el propio defensor le reclamó a Herrera dentro de la cancha: “Es penal, no me deja jugar la pelota”. La escena fue apenas el punto de partida de una discusión que, como suele pasar con el Superclásico, promete estirarse bastante más allá del pitazo final.








