El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, nombró a integrantes de su círculo más estrecho en puestos clave del Correo Argentino y de la Agencia de Publicidad del Estado (APESAU). Según datos obtenidos por la agencia Noticias Argentinas, estas designaciones recayeron en funcionarios que ya se desempeñaban bajo su ala en la coordinación ministerial y que lo acompañaron fielmente en su ascenso político. La maniobra buscó consolidar su control sobre cajas estratégicas y estructuras que sobrevivieron a la reconfiguración de la antigua Télam.

La figura central de este desembarco resultó ser Aimé Ayelén Vázquez, considerada por las propias filas de La Libertad Avanza como «la sombra de Adorni». Vázquez, quien asumió la jefatura de la Unidad Gabinete de Asesores el 1 de enero pasado, ahora también integra el directorio del Correo. La funcionaria mantuvo además sus vínculos con la actividad privada a través de la consultora Magma Sinergia SRL, firma que compartió con su esposo, Luis Betnaza, hijo del reconocido empresario del grupo Techint.

Otros nombres con recorrido político también lograron su lugar en el directorio de la empresa postal. Federico Sicilia, con pasado en la gestión porteña de Horacio Rodríguez Larreta, además de Ian Lionel Vignale, exfuncionario del Instituto de la Juventud durante el macrismo, fueron los elegidos para completar la cúpula. El caso de Vignale expuso una particularidad administrativa: desde julio de 2025, el funcionario mantuvo dos cargos públicos de forma simultánea, sumando a su rol en el Correo una silla en el directorio de APESAU.

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Esta acumulación de funciones se repitió con el abogado Pablo Leandro Ciocchini, quien desde enero de 2026 ejerció como vicepresidente de Parques Nacionales mientras conservó su puesto en la agencia publicitaria estatal. Más allá de la superposición de tareas, el dato que causó mayor impacto en los pasillos oficiales fue el nivel salarial de estos directores. Los miembros del directorio del Correo Argentino percibieron haberes que rozan los 6 millones de pesos, una cifra que superó la remuneración del propio presidente Javier Milei.

Ante el pedido de explicaciones por esta estructura de cargos dobles y salarios jerárquicos, las fuentes oficiales optaron por el silencio y evitaron realizar comentarios a Noticias Argentinas. La falta de respuesta gubernamental coincidió con un clima de creciente tensión interna por las denuncias de corrupción y la asignación de recursos en áreas que, en teoría, atravesaron procesos de ajuste y optimización. El contraste entre el discurso de austeridad y las paritarias de la alta burocracia estatal quedó en el centro de la controversia política.

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El avance de la Justicia

En paralelo a las designaciones, el fiscal Gerardo Pollicita aceleró la investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete. El funcionario judicial solicitó esta semana el historial completo de dominio de los inmuebles vinculados a Adorni y envió oficios a la Dirección Nacional de Migraciones para ampliar el detalle de sus salidas del país. La Justicia buscó determinar si existe una inconsistencia manifiesta entre los ingresos declarados por el jefe de Gabinete y su nivel de vida en los últimos años.

Uno de los puntos más sensibles de la investigación se centró en la vivienda que Adorni adquirió el año pasado. Pollicita citó a declarar como testigo al exjugador de fútbol Hugo Morales, quien fue dueño del inmueble en el barrio de Caballito. Las sospechas apuntaron a que el jefe de Gabinete compró la unidad por un valor inferior al precio de mercado y lo hizo a través de una hipoteca no bancaria, una operación que despertó alertas por presunto lavado de activos o beneficios indebidos.

La designación de directores en APESAU no fue un movimiento menor, ya que esta agencia pasó a ocupar el rol central en la pauta estatal que antes gestionaba la agencia Télam. Al colocar allí a hombres como Vignale y Ciocchini, Adorni se aseguró el manejo directo de la comunicación y la publicidad del Estado. Esta centralización de funciones bajo la Jefatura de Gabinete reforzó el poder del exvocero, pero también lo colocó bajo la lupa judicial por el manejo de fondos públicos.

TC/ML