
El Héroe de Rusia Serguéi Yaráshev contó al corresponsal especial de RT Valentín Gorshenin cómo logró salir de una posición en Donbass que mantuvo en solitario durante 68 días cerca del poblado de Gríshino (República Popular de Donetsk).
«Para mí esa fue la noticia más alegre», dijo sobre la orden de retirada. «Fue muy, muy aterrador, porque en ese momento yo no entendía si iba a llegar«, admitió.
Según Yaráshev, debía recorrer «un kilómetro» hasta las posiciones de sus camaradas de combate, porque, afirmó, era peligroso que ellos fueran a buscarlo. «Ellos pueden no encontrarme, pero yo tengo que caminar un kilómetro. Y allí ya me ayudarán», recordó que pensó. «Una semana y media, quizá dos, intenté retirarme. Pero seguro que fue más de una semana«, explicó.
Según el relato del militar, cuando llegaba la niebla o llovía «simplemente no había comunicación». Así, podía pasar un aguacero y luego tres días no había comunicación, incluso si «brilla el sol». «Yo los escucho, pero nadie me escucha a mí», recordaba, añadiendo que eso le irritaba y que incluso intentó salir y levantar más la radio, aunque sin éxito.

«Quizá Dios me escuchó»
En un segundo intento, continuó Yaráshev, «la niebla simplemente no bajó». La niebla era densa cerca de sus aliados, pero en su zona no había, por lo que no inició el movimiento. En el tercer intento, afirmó, ya había «una niebla ideal». «No sé, quizá Dios me escuchó, pero tuve suerte», admitió el joven, que relató cómo subió «lo más alto posible» de un edificio para poder comunicarse «como fuera», donde reportó una visibilidad de «unos 120 a 150 metros», aproximadamente.
«Me dan la orden y voy, voy por el campo. Hay fibra óptica [de drones FPV de fibra óptica], todo el campo está lleno de fibra óptica, es como una línea», relató. «Me envuelve las piernas, y como todavía no puedo caminar, la agarro con los dientes y la muerdo«, añadió. Yaráshev recuerda que avanzó sin chaleco antibalas, porque, según explicó, le resultaba imposible caminar con él. Finalmente, logró llegar hasta sus aliados, encontrarlos y recibir su ayuda para salir.
Según el jefe de la República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, Yaráshev defendió esa posición cerca del poblado de Gríshino durante 68 días, mientras recibía municiones y alimentos por aire, transportados por drones, y resistía repetidos contraataques. Pushilin explicó que, tras la evacuación, los médicos tuvieron que amputarle ambos pies, y pidió al presidente de Rusia, Vladímir Putin, que el militar sea condecorado. Posteriormente, Putin le otorgó a Yaráshev el título de Héroe de Rusia.
A finales de diciembre pasado, combates especialmente intensos tuvieron lugar al noroeste de Krasnoarmeisk, donde se encuentra Gríshino.








