Experta en elevar al máximo los looks monocolor, la mejor referente en la moda clásica y una de las más punteras en lo que se refiere a moda y estilo en el mundo de las royals. Así es Kate Middleton, una mujer que, se ponga lo que se ponga, acierta de lleno y se coloca como una de las protagonistas allá donde va.
Aunque si tenemos que hablar de algo que hace especialmente bien la princesa de Gales en cuanto a ropa se refiere es del poder y la majestuosidad que tiene a la hora de llevar tocados. Todo esto lo ha demostrado en su última aparición pública. Y es que, junto al príncipe Guillermo, Kate Middleton ha asistido a un servicio religioso celebrado con motivo de Día de la Commonwealth .
A pesar de que han sido varias las invitadas asistentes, entre las que se encontraban la reina Camilla o Ana de Inglaterrra, ha sido la princesa de Gales la que ha acaparado todo el foco de este acto que ha tenido lugar en la Abadía de Westminster.
Al ritmo de tambores y música, y con su habitual e inmensa sonrisa, Kate llegaba a la cita junto a su marido luciendo una perfecta sintonía estilística en la que el azul era el color protagonista. Una vez más, Kate y Guillermo han elegido ir conjuntados y al traje de chaqueta con camisa y corbata azul del príncipe se le añadía un look de invitada perfecto por parte de Middleton que, como no podía ser de otra forma, no ha pasado desapercibido.
Look monocolor, su truco de estilo favorito
Kate y Guillermo han llevado looks conjuntados.
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Para esta ocasión, la princesa de Gales se ha decantado por un vestido abrigo de Catherine Walker, un diseño muy habitual en su armario y al que recurre en muchísimas ocasiones, ya que lo tiene en diferentes colores y modelos. Este tipo de piezas son perfectas porque te permiten ir abrigada sin tener que deslucir un look protagonizado por un vestido al ponerle encima un abrigo. Kate es conocedora de este punto a favor y recurre a él de manera habitual.
Esta opción elegida para hoy destaca por tener un corte a la cintura muy pronunciado que contrasta con las hombreras marcadas, aportando presencia y firmeza. Además, lleva una falda midi con mucho movimiento gracias a estar tableada en los laterales.
Un look equilibrado y de lo más elegante que optó por combinar, como mejor se le da, en un estilismo monocolor que es siempre un acierto seguro. De esta forma añadió unos salones clásicos de ante de Gianvito Rossi, un bolso de mano alargado de la firma escocesa Strathberry y el accesorio protagonista: un sombrero de ala ancha que sabe llevar mejor que nadie.
Unos pendientes de Isabel II
Kate Middleton completó el look con joyas de perlas.
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Este tocado tan especial formaba parte de la etiqueta del evento y, aunque acaparaba todas las miradas, no ha impedido que nos fijemos en las joyas que han puesto el punto elegante a este look. En primer lugar, se decantó por un collar de perlas de Susan Caplan, un diseño múltiple que se cierra con un broche de cristal de Swarovski y que, aunque no lo parezca, es una propuesta relativamente asequible, ya que se puede comprar por 320 euros.
Kate escogió combinar este color oscuro con joyas de perlas, no solo en el collar, sino también en sus orejas. En esta ocasión fue aquí donde llevó unas piezas que pertenecieron a Isabel II. Forman parte de la colección real y están formadas por un gran diamante redondo y cuatro más pequeños, junto a tres diamantes de talla baguette, de los que cuelga una perla de Baréin que aporta elegancia y muchísima presencia.












