En Pilates se suele utilizar un gran arsenal de accesorios y aparatos para clases y sesiones individuales con el fin de mejorar la experiencia e incrementar los beneficios. Para muchas expertas, el Reformer Pilates (con máquinas) es la forma más efectiva y eficiente de experimentar el método y la silla es uno de los aparatos favoritos. Si no conoces cómo funciona, aquí tienes los mejores consejos y ejercicios para multiplicar sus beneficios.
Es cierto que en un principio, las máquinas de Pilates pueden resultar un poco extrañas, incluso intimidantes, para quienes se inician en este método, lo que puede resultar un poco desalentador. Pero debes conocer la brillante (y a menudo subestimada) silla de Pilates. Puede cambiar tu visión de la disciplina.
Por qué usar la silla de Pilates
La silla de Pilates es un equipo compacto que consta de un asiento acolchado con un pedal con resorte y asas ajustables. Fue diseñada por Joseph Pilates para una amplia gama de ejercicios de pie, sentada y de fortalecimiento. Ofrece un entrenamiento de cuerpo completo en un formato compacto, lo que la hace ideal tanto para uso en gimnasio como en casa.
Se trata de un excelente accesorio para rehabilitación y progresión. Sus resortes y asas ajustables la hacen adaptable a todos los niveles, ayudando a las personas a pasar con seguridad de ejercicios de principiante a otros más avanzados o de recuperación de lesiones a entrenamiento de fuerza completo. Desafía la estabilidad y la coordinación, mejora el movimiento funcional en posiciones de pie y es especialmente efectiva para incrementar la fuerza del torso, brazos y piernas.
Hasta hace poco, la silla se consideraba un equipo de ejercicio de nicho. Solo la conocían las fans más devotas de Pilates. Sin embargo, ahora hay clases enteras dedicadas a ella. Además, poco a poco, se está abriendo camino en el fitness general y cada vez es más frecuente encontrarla en gimnasios.
Características principales de la silla de Pilates
La silla es esencialmente una caja (generalmente de madera) con un asiento acolchado en la parte superior y un pedal unido a un lateral mediante resortes. Estos resortes permiten ajustar la tensión del pedal y se utilizan para facilitar o dificultar los ejercicios, adaptándose a cualquier objetivo.
Según el modelo de silla, el pedal puede ser de una sola pieza o dividido por la mitad. Un pedal dividido hace que el equipo sea más versátil y permite movimientos de rotación. Dos asas desmontables se encajan a ambos lados de la caja. Estas asas permiten que la silla ofrezca mayor soporte o mayor dificultad al usuario.
Mujer practicando Pilates.
FREEPIK
La silla es ideal para trabajar de pie o sentada. También es perfecta para ejercicios que se realizan tanto con la parte delantera como con la trasera, como el movimiento de extensión de la columna conocido como cisne. La silla de Pilates permite una mayor creatividad comparada con otras máquinas. Se puede utilizar tanto delante del pedal como sentada, con el pedal detrás.
Aunque los ejercicios en la silla suelen ser más desafiantes que los realizados tumbada en un reformer, ciertas características de diseño hacen que esto no siempre sea así. El diseño del asa de la silla, por ejemplo, permite que ofrezca un mayor soporte para principiantes o personas con lesiones.
Ejercicios de Pilates en silla
El cisne en silla simplifica enormemente un ejercicio de flexión hacia atrás desafiante. El mismo ejercicio en la colchoneta requiere mucha fuerza y estabilidad del tren superior, así como mucha flexibilidad en la columna vertebral. En la silla de Pilates, el pedal te ayuda suavemente a incorporarte al movimiento, por lo que no tienes que usar la fuerza del tren superior ni necesitas tanta flexibilidad. En una silla con pedal dividido, puedes añadir rotación al movimiento, lo que lo hace aún mejor para mejorar la movilidad de la columna vertebral.
El ejercicio original de la sirena se realiza en el suelo y en una posición que requiere mucha movilidad en caderas y rodillas, además de poder agacharse. La sirena en silla es ideal para quienes no pueden agacharse o tienen caderas y rodillas rígidas o lesionadas. Además, realizar esta agradable flexión lateral en la silla permite una mayor amplitud de movimiento, ya que la mano de apoyo puede estar más baja que la altura a la que se está sentado.
El gato arrodillado es un ejercicio avanzado. Requiere gran consciencia y control corporal para evitar perder el equilibrio. Es ideal para trabajar los músculos de la parte superior de los hombros, que suelen tensarse cuando no se activan lo suficiente, y requiere fuerza abdominal para controlar el pedal al volver de una posición invertida a una erguida.
El teaser es otro ejercicio clásico en colchoneta que puede ser aún más desafiante en la silla. Tener los brazos detrás en lugar de por encima de la cabeza dificulta el uso de los brazos para dirigir el movimiento. Se requiere una buena consciencia corporal para mantener la altura del pedal. Se necesita un buen equilibrio para mantener la posición en la silla y, por último, la elevación de ambas piernas supone un fuerte desafío abdominal.












