Cuando eres periodista y te especializas en una temática, automáticamente te conviertes en «la experta» en esa materia de tu grupo de amigas y tu familia. Todos vienen a ti en busca de consejo. Y qué maravilla, la verdad. De hecho, soy la primera que le pregunto a mis compañeras de belleza por la eficacia de tal o cual ingrediente o por las mejores herramientas para domar mi melena. Por supuesto, con la decoración ocurre lo mismo.
No solo es pasión por nuestro trabajo, que por supuesto, es que para hacerlo bien, tenemos que estar a la última en tendencias y firmas, y eso nos lleva a tener el ojo ya entrenado para encontrar auténticas joyas y mil y una posibilidades donde otros quizá no lo ven. ¿Acaso no dicen que la experiencia es un grado?
Por eso, cuando el otro día mi amiga L. me preguntó por un mueble para debajo de la televisión, lo tuve claro: íbamos a encontrarlo en IKEA. Y no me equivoqué. Ella me dio instrucciones muy claras, y eso lo ponía aún más fácil. «Lo quiero alto y con mucho almacenaje, pero cubierto para que no se vea nada», me escribió.
Aparador Stockholm de IKEA en chapa de nogal.
Además, L. ya había hecho un descarte (que, la verdad, hubiera entrado en mi quiniela de favoritos): «creo que mi única opción es Stockholm, pero me parece aburridísimo«. Le contesto que el mismísimo fundador de IKEA, Ingvar Kamprad, la considera la mejor colección de la firma. Pero sobre gustos no hay nada escrito y mi amiga tenía claro lo que no quería. Comienza la búsqueda.
El mueble de televisión BESTÅ aprovecha muy bien la zona de almacenaje, a pesar de sus dimensiones reducidas (180x42x38 cm).
IKEA
En este caso, y para cumplir con sus especificaciones, considero que más que un mueble de televisión al uso, que suelen ser más bajos, lo que necesitamos buscar es un aparador o una cómoda que podamos adaptar a estas funciones. Mi primera opción es, sin dudarlo, la cómoda HEMNES de ocho cajones.
Cómoda HEMNES de ocho cajones en marrón wengé.
Es mi favorita, no me escondo. Mi mueble de confianza. La tengo desde hace años en mi comedor y cumplía a la perfección las funciones que L. reclamaba: alta, bonita y con muchísimo almacenaje oculto. De hecho, su gran capacidad, además de su precioso diseño, son su gran baza. «He tenido tres y los cajones se me terminan desfondando», me replica L. Pero le aseguro que yo guardo en ella vajillas completas, cuberterías y matelerías y no he tenido nunca problema, así que le pido que le dé otra oportunidad.
Aparador HEMNES en blanco y madera natural.
También me gusta en su versión aparador, que combina cajones y puertas. Eso sí, le recomiendo esperar a primavera, que seguro que la lanzan en algún color tendencia, como el año pasado cuando sacaron una edición limitada en verde salvia maravillosa. Por supuesto, ninguna superará la versión en amarillo suave que lanzaron hace unos años y que L. me confiesa que tuvo que regalar después de una mudanza.
Cómoda RÅDMANSÖ.
Desde que llegó hace unos meses al catálogo IKEA, la cómoda RÅDMANSÖ se ha convertido en uno de mis muebles favoritos. Tiene un diseño Mid Century maravilloso, es elegante, muy funcional y va a poner una nota vintage al salón de mi amiga L. Además, el tono nogal de su madera, combinado con los tiradores dorados, aporta calidez y sofisticación al mismo tiempo. En cuanto al almacenaje, aunque los muebles con puerta suelen ser más amplios en el interior, estos cajones tienen unos más que suficientes 75 centímetros de ancho por 38 de fondo y 14 de altura en interior.
Aparador BOADSTAD.
El aparador BOASTAD, que combina una estructura negra con puertas de chapa de roble es otro de mis grandes favoritos para el nuevo salón de L. Además de minimalista y muy elegante, sus cuatro puertas biplegables esconden dos cajones ocultos y baldas interiores con una capacidad de almacenaje, con unas medidas de 161x52x75 centímetros.
Por último, otra opción que me resulta de lo más apetecible y que cumple con creces las especificaciones de L. es la combinación HAUGA en gris mate, un tono que me parece muy elegante y que pondrá un toque de diseño ideal a su salón. Además del hueco de la televisión, combina cajones, almacenaje con puertas y baldas vistas, lo que permite guardar todo lo que me amiga necesita y, de paso, exponer alguna de esas joyas deco que atesora en su casa.












