jueves 15 de enero de 2026

Gyllenhaal explicó que, tras explorar tabúes silenciosos en su debut, sintió la curiosidad de llevar esa honestidad a un lienzo mucho más grande. «Me pregunté: ¿qué pasaría si intentara decir la verdad sobre algo más y lo hiciera de una forma ‘pop’ y a lo grande?», confesó la directora. La chispa inicial no fue un estudio de mercado, sino un tatuaje de La Novia de Frankenstein que vio en el brazo de un desconocido en una fiesta. Al revisar el material original, notó una injusticia narrativa: «Me di cuenta de que la película se llama La Novia de Frankenstein, pero ella no habla y solo aparece tres minutos», señaló Gyllenhaal. Su versión busca responder a la pregunta: ¿Qué pasa si ella regresa con sus propios planes, deseos y miedos?

La película cuenta con un elenco estelar liderado por Jessie Buckley y Christian Bale. Sobre su protagonista, Gyllenhaal no escatimó en elogios: «Tuve que contenerme de escribir este papel para ella… luego lo escribí y pensé: ‘vale, solo puede ser Jessie’. Realmente sigo sin saber quién más podría haber interpretado este papel». Según la directora, la Novia de Buckley representa a alguien que «en su vida no pudo expresarse antes de morir… así que regresa como alguien con mucho que decir».

Por su parte, el Frankenstein de Bale rompe con el estereotipo del bruto sin cerebro. Gyllenhaal buscó capturar al monstruo sensible del libro original: «Necesitaba a alguien que fuera capaz de sostener lo monstruoso de una manera que nos permita mirarlo y decir: ‘sí, vale, yo no le machaco la cabeza a la gente, pero hay partes de mí que tienen ese tipo de rabia'».

Aunque la historia se sitúa en el Chicago de la Gran Depresión, la estética no es un ejercicio de nostalgia pura. «Son los años 30 vistos a través del bajo Manhattan de 1981 y de la actualidad», aclaró Gyllenhaal. Esta mezcla se refleja en el aspecto de la Novia, que luce un cabello blanco decolorado por la electricidad y una distintiva mancha de alquitrán negro en la boca.

Sobre la naturaleza «punk» del filme, la directora fue tajante: «Hacer esta película donde la Novia de Frankenstein es el centro… creo que incluso eso, de alguna manera, tiene un aspecto punk»

Uno de los puntos más vanguardistas es el uso del formato IMAX, donde Gyllenhaal decidió que la pantalla creciera verticalmente de forma animada en momentos clave. «Para mí, la pregunta era: ¿cuál es la razón emocional? En mi película, la idea es que creceríamos cuando nos moviéramos hacia la mente de alguien… hacia la magia». Según la cineasta, esta forma de animar la relación de aspecto es algo que «nunca se ha hecho antes».

Finalmente, el signo de exclamación en el título —¡La Novia!— no es un mero adorno. «Casi me sentí un poco traviesa cuando lo puse en la página del título», admitió. Representa la acumulación de todo lo que el personaje necesita gritar tras regresar de la muerte. La directora concluyó definiendo el filme como una historia de amor profunda pero real: «El amor es algo muy complicado, con éxtasis, placer y también oscuridad y cosas que están rotas».