
Una mujer de Georgia, EE.UU., que fue atacada con lo que la Policía describe como un producto químico corrosivo, se enfrenta ahora a facturas médicas que podrían ascender a millones de dólares, según relatan sus amigos, citados por medios locales.
El caso ha provocado conmoción en la comunidad y ha reavivado el debate sobre la atención a las víctimas de violencia. La víctima, identificada como Ashley Wasielewski, de 46 años, fue atacada mientras caminaba en un parque en la ciudad de Savannah por un desconocido que de manera aleatoria le arrojó un líquido corrosivo en la cabeza, provocándole heridas de extrema gravedad.

De acuerdo con el relato de una amiga, la mujer notó que alguien la seguía y, al darse la vuelta, pensó que la iban a empujar o que le echaban agua por encima. En realidad, el líquido era una sustancia cáustica: su chaqueta empezó a desintegrarse, las plumas se quemaban y sus mallas se le pegaron a la piel. Sufrió quemaduras de tercer grado en más del 50 % del cuerpo y fue trasladada a un hospital especializado, donde ya ha pasado por múltiples intervenciones y requiere injertos de piel.
Sus allegados calculan que el coste de las cirugías, la rehabilitación prolongada y los cuidados de larga duración podría ascender a varios millones de dólares. Para intentar cubrir parte de estos gastos, se ha creado una campaña de recaudación en línea, mientras la Policía mantiene abierta la investigación y pide la colaboración ciudadana para identificar al agresor.
Según transmite Daily Mail lo declarado por las autoridades policiales, no hay actualizaciones significativas en el caso. Aunque se difundió la imagen de una persona sospechosa captada por cámaras de seguridad, hasta el momento no se han realizado arrestos.








