Ana Calvo


Ana Calvo


Hay muebles en el catálogo de IKEA que se han ganado por derecho propio ser consideradas iconos de la decoración. Porque no hace falta que un sillón esté firmado por Mies van der Rohe o por le Corbusier para ser una pieza que forma parte de la historia del interiorismo. Tampoco es necesario que cueste miles de euros. Y la mejor prueba, o pruebas, en plural, las encontramos en el archivo de la firma sueca.

Con museo propio y piezas tan famosas que no hace falta saber pronunciar sus nombres imposibles, todas reconocemos a simple vista una estantería BILLY, un sillón POÄNG o una cómoda HEMNES. Pero mucho antes que estos iconos de IKEA, y con un nombre bastante más complicado, encontramos nuestro protagonista de hoy: STRANDMON.

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En este caso, quizá no lo reconozcas por su nombre, pero sí por su silueta. Este sillón orejero, uno de los muebles imprescindibles en las casas de nuestras abuelas desde que tenemos uso de razón, lleva desde principios de los años 50 formando parte del catálogo de IKEA. De hecho, protagonizó su portada en 1951 con una fotografía del STRANDMON que tenía Ingvar Kamprad, fundador de la firma sueca, en su casa.

Hace unos días hablábamos por aquí, a propósito de sillón bestseller de Primark Home, de que si algo funciona, no hay que cambiarlo. Se introducen nuevos detalles. Se mejora. Se innova en la manera de enseñarlo al mundo y de venderlo. Pero no se cambia. Y esta claro que los genios del márketing de IKEA han aplicado a conciencia esta teoría, porque cuando uno de sus clásicos funciona, lo reeditan, pero no lo modifican en su esencia.


El sillón de IKEA de los años 50 que amará tu abuela

«La primera vez que introdujimos esta popular silla en el surtido fue en los años cincuenta. 70 años después, conserva el mismo aspecto, comodidad y diseño artesanal«, aseguran desde la firma sobre este sillón de respaldo alto, reposabrazos redondeados y líneas suaves. Lo que sí va cambiando son sus tapizados, que se adaptan a las tendencias de la temporada con los colores y estampados de sus fundas.

Este verano vimos cómo la edición limitada de la línea HEMNES en verde salvia arrasaba y con la entrada del otoñó llegaron nuevas versiones de BILLY que también están siendo éxitos de ventas. Ahora, le toca el turno al sillón STRANDMON, que a sus tapicerías habituales suma una con el estampado estrella de la temporada… y el favorito de tu abuela.


La opción con reposapiés cuesta 378 euros.


IKEA


En este caso, IKEA apuesta por un elegante estampado pata de gallo en blanco y negro para STRANDMON, un print con esencia retro para poner esa nota de tendencia vintage que tanto se lleva esta temporada. ¿Mi opción favorita? Que lo conviertas en ese objeto inesperado de tu salón, dormitorio o despacho, ese mueble que no necesita combinar con nada más porque por sí mismo es capaz de acaparar todas las miradas.

Y es que no sé vosotras, pero es ver un print pata de gallo, y pensar automáticamente en mi abuela. Así que esta butaca orejera, una pieza con una silueta de por sí vintage, con este estampado en blanco y negro no me puede dar más esa sensación de mueble antiguo con historia (aunque lo acabemos de comprar en un parque comercial a las afueras por 279 euros) que me tiene fascinada.


Con acabado en terciopelo verde y reposapiés a juego.


IKEA


Si prefieres una versión más sencilla y atemporal, está disponible en gris oscuro (239 euros) o en un cálido tejido de micropana beige (279 euros); en un amarillo mostaza ideal para convertirse en la nota de color de cualquier estancia y en un elegantísimo terciopelo verde musgo (349 euros), perfecto para un salón sofisticado y con un toque lujoso.

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