
jueves 22 de mayo de 2025
Hay una tendencia en este Cannes por la que las películas han de ser siempre más grandes. Que las anteriores de sus mismos directores, se entiende. No siempre es para bien. Sucede con Sentimental Value (2025), la nueva película del noruego Joachim Trier. La peor persona del mundo (Verdens verste menneske, 2021) fue una gran sorpresa en Cannes 2021 y un éxito internacional, una película que se movía entre la comedia romántica y el melodrama de enfermedades, además de revelar a una actriz como Renate Reinsve.
Sentimental Value vuelve a contar con Reinsve, pero como muchas de las cosas que suceden en esta película, esta es una apuesta no muy firme. En realidad Sentimental Value tiene como protagonista central a Stellan Skarsgård, que interpreta a un cineasta ya retirado, Gustav Borg, que, después de recibir muchos homenajes, sueña con volver al cine en un nuevo proyecto producido por Netflix.
Trier tarda en llegar hasta Borg. Al principio Sentimental Value se diría que es una película sobre la casa familiar, tal y como la trataba Nora (Reinsve), la hija de Borg, en una redacción escolar. La casa como elemento vivo que acoge a una familia, o a varias generaciones, y sus sentimientos cuando nadie la habita. Es una gran idea que Trier apenas desarrolla. Tampoco la que se corresponde con la carrera como actriz de Nora, su pánico escénico inicial (en el que parece volver a su personaje de La peor persona…) o su difícil relación con su padre.
Este tiene un nuevo guion, de clara inspiración familiar (el suicidio convertido en pieza cómica), donde aparecen retratadas sus hijas. Nora debería de interpretar a uno de estos personajes, pero no está dispuesta a trabajar con su padre, alguien que apenas les prestó atención en su infancia. Así que Borg busca a una sustituta, que llega en forma de estrella americana a la que pone rostro Elle Fanning. Este es el dilema al que se enfrenta no solo el proyecto de Borg sino también la película de Trier: reemplazar a Reinsve para llegar a un mercado internacional en inglés con Fanning.
Sentimental Value tropieza con su propia contradicción y sus dudas: sin Fanning Trier podría solventar este conflicto dramático con apenas dos secuencias; con ella precisa convertirla en la estrella y la película se resiente.







