No a todos los integrantes del equipo de Alpine en la Fórmula 1 o a quienes siguen de cerca a sus pilotos les cayó mal el fortísimo accidente de Franco Colapinto en la Q1 del Gran Premio de Emilia Romagna, donde perdió el control de su auto a la salida de la segunda curva de la variante Tamburello y quedó fuera de la Q2 aunque había pasado el corte clasificatorio.

Nick Doohan, padre de Jack -a quien reemplazó Colapinto- y ex motociclista que fue quíntuple campeón mundial en la categoría 500cc (1994, 1995, 1996, 1997 y 1998), mostró cierta ironía al referirse al accidente del argentino en diálogo la enviada especial de Clarín.

«Viste lo que pasó con Franco Colapinto, ¿es demasiada la presión para los rookies…?», comenzaba la preguntaba que interrumpió el australiano de 59 años. «No vi nada. ¿Qué pasó? ¿Chocó? No lo sabía», dijo en primera instancia.

Luego, respondió a la pregunta inicial: «Para ser honesto, no estoy seguro. No soy parte del equipo de operaciones, sino simplemente un ex piloto y un hombre de negocios. No estoy informado. Miro otras cosas». Y soltó una risa pícara.

Previamente, en declaraciones para DAZN, se había mostrado disconforme con la decisión de Alpine de quitarle la butaca a su hijo y lanzó una bomba: «Parece que es un equipo de pilotos pagos».

Al momento del accidente, en tanto, se lo pudo ver a Jack Doohan sonriente caminando por el paddock, por donde no había aparecido antes a lo largo del fin de semana. Esto alimenta, al menos a partir de los códigos gestuales, la tensa relación entre los pilotos que pujan por quedar con un único lugar disponible.

Luego, Doohan padre reflexionó ante este medio sobre el presente de su hijo en la F1: «Lo está haciendo bien. Estuvo delante de Pierre (Gasly) en las prácticas libres 1 y 2. Todo lo que puedes hacer es ser más tan rápido como tu compañero de equipo y él lo logró, así que muy bien». Y aclaró: «Amo Argentina. Corrí allí».