lunes 17 de marzo de 2025

Lucía Seles ha marcado un hito en el cine independiente argentino con su inusual Pentalogía del Odio, presentada en BAFICI y ahora disponible en MUBI. Este ambicioso proyecto cinematográfico, destaca por su fusión de melodrama extremo, humor absurdo y una puesta en escena minimalista que desafía las estructuras narrativas tradicionales.

Ambientada en un complejo de tenis donde el deporte es irrelevante, la historia gira en torno a personajes atrapados en una realidad caótica, con diálogos cargados de repeticiones, textos sobreimpresos con errores ortográficos y situaciones que oscilan entre lo ridículo y lo perturbador.

La primera entrega, Smog en tu corazón (2022), introduce el peculiar universo de la pentalogía. Con una estética imperfecta y una edición frenética, nos sumerge en la rutina de empleados apáticos de un club de tenis que apenas se preocupan por su trabajo. A través de humor seco y sátira, Seles expone la alienación laboral y la desconexión emocional. La ausencia de una estructura narrativa tradicional refuerza la sensación de inestabilidad y hastío existencial.

En Saturdays Disorders (2022), Seles rompe la linealidad del relato. La película salta entre distintos momentos de la historia, revelando las emociones ocultas de sus personajes. El uso del blanco y negro intensifica el tono trágico, subrayando su deterioro emocional. Con diálogos erráticos y silencios incómodos, la directora ofrece un retrato descarnado de la fragilidad humana.

Weak Rangers (2022) profundiza en la dinámica de poder dentro del grupo. Rumores, conflictos pasivo-agresivos y un ambiente laboral opresivo desembocan en situaciones que oscilan entre lo hilarante y lo desesperante. Seles yuxtapone escenas de pánico con momentos de gracia, desdibujando los límites entre la tragedia y la comedia. Su mirada crítica sobre la sociedad se filtra en cada plano, transformando lo cotidiano en un espectáculo de emociones contradictorias.

En Terminal Young (2023), la desorientación existencial toma el centro de la escena. Fuera del ámbito laboral, los personajes intentan encontrar sentido a sus vidas en una caótica fiesta de cumpleaños dominada por el exceso y la confusión. La cámara, en constante movimiento errático, acompaña el descontrol narrativo y refuerza la sensación de desarraigo.

Finalmente, Fire Supply (2024) cierra la pentalogía con múltiples declaraciones de amor y un cliffhanger inesperado. Seles juega con la contemplación y la acción repentina, evidenciando cómo las relaciones personales pueden transformarse en un instante. El final abrupto refuerza la sensación de inacabado, dejando al espectador con más preguntas que respuestas.

La Pentalogía del Odio se inscribe en una tradición de cine de autor donde la experimentación es clave. Influenciada por el cine posmoderno y el absurdo, Lucía Seles desarrolla un lenguaje cinematográfico propio, donde la inestabilidad y la improvisación son esenciales. Su obra desafía la artificialidad del cine convencional, apostando por una representación honesta, caótica y visceral de la vida moderna.