Tim Bergling, conocido como Avicii, fue un DJ, productor y compositor sueco, reconocido por transformar la música electrónica en un fenómeno global. Nacido en Estocolmo en 1989, alcanzó reconocimiento internacional con temas como «Levels», «Wake Me Up» y «Hey Brother». A medida que su carrera avanzaba, Bergling enfrentó problemas de ansiedad, agotamiento físico y adicciones, resultado de un ritmo de trabajo incesante y las presiones de la industria musical.

En 2016, decidió retirarse de los escenarios, pero las dificultades persistieron. El 20 de abril de 2018, a los 28 años, fue encontrado sin vida en Mascate, Omán. Posteriormente, su fallecimiento fue confirmado como suicidio, dejando en evidencia las demandas extremas y el impacto psicológico que pueden generar la fama y el éxito comercial en un artista.

Avicii: Soy Tim (Avicii – I’m Tim, 2024), dirigido por Henrik Burman, ofrece una mirada directa a la vida de Tim Bergling, desde sus inicios en Estocolmo hasta convertirse en un referente mundial de la música electrónica. A través de material inédito, entrevistas y reflexiones del propio artista, la obra reconstruye su trayectoria y las tensiones que marcaron su experiencia en la industria.

El documental examina detalladamente su relación con la música, el perfeccionismo que lo caracterizaba y los problemas de salud derivados de un ritmo de vida acelerado. Se abordan sus luchas con el alcoholismo, la adicción a los analgésicos y las intervenciones organizadas por su círculo cercano en un intento de frenar su deterioro.

Más allá de la figura pública, el documental muestra a un Tim Bergling introspectivo, alguien que encontraba mayor tranquilidad fuera de los reflectores. Testimonios de amigos, artistas y familiares revelan momentos personales que reconstruyen su identidad más allá del escenario. El relato no evade los temas complejos, pero los aborda con cuidado, permitiendo que el espectador reflexione sobre los costos emocionales del éxito.

Avicii: Soy Tim resalta el impacto cultural de su música. Canciones como «Wake Me Up» y «Levels» no solo marcaron una era en la música electrónica, sino que siguen vigentes en la memoria colectiva. Más allá de su éxito comercial, el legado de Avicii queda plasmado en la influencia que su música continúa ejerciendo en nuevos artistas y oyentes.

Henrik Burman no se limita a relatar la vida de un DJ exitoso; sino que profundiza en la complejidad de las expectativas externas y el peso que estas pueden ejercer sobre un individuo. A través de una narrativa honesta, el documental deja abierta la reflexión sobre el equilibrio entre la búsqueda del éxito, la salud mental y el bienestar personal.

Avicii: Soy Tim se complementa con el mediometraje Avicii: Mi último show (Avicii: My Last Show, 2024), que reconstruye el 28 de agosto de 2016, cuando Tim, subió al escenario de la discoteca Ushuaïa Ibiza para ofrecer su última presentación en vivo. A través de imágenes exclusivas, la película captura la atmósfera de aquella noche, marcada tanto por la euforia del público como por el desgaste físico y emocional del artista.