sábado 21 de diciembre de 2024

Good Side of Bad (2023) aborda con sensibilidad las implicancias de una enfermedad mental en una adolescente y su impacto en las dinámicas familiares. El film explora cómo las enfermedades mentales afectan a todo el núcleo familiar, poniendo en primer plano las tensiones, sacrificios y afectos que surgen ante situaciones extremas.

Florence (Lexi Simonsen) es la menor de tres hermanos que, en ausencia de sus padres, han asumido roles parentales con ella. Tras un intento de suicidio, en el que Florence se arroja desde un puente, Peter (Alexis Quijano) y especialmente Sarah (Jules Bruff) se ven obligados a enfrentar las profundas heridas emocionales y el desorden mental que afectan a su hermana menor. La situación pone a prueba no solo a Florence, sino también a la estabilidad de la relación entre los tres hermanos.

Basada en la novela The Good Side of Bad de Beverly Olevin, la película dirigida por Alethea Root muestra valentía al tratar un tema que pocas veces ha sido explorado con tanta profundidad en el cine: el dolor de quienes padecen estos trastornos y el peso emocional que recae sobre sus seres queridos. Root utiliza un enfoque íntimo que evita los clichés, prefiriendo mostrar los altibajos de la convivencia con una enfermedad mental desde una perspectiva realista y humana.

Las actuaciones son el pilar fundamental de este drama. Lexi Simonsen brilla en el papel de Florence, ofreciendo una interpretación visceral y auténtica que captura tanto la fragilidad como la fortaleza del personaje. Su trabajo recuerda la intensidad de actrices como Saoirse Ronan en The Outrun (2024), marcando un equilibrio entre la vulnerabilidad emocional y la crudeza física que el papel exige. Por su parte, Jules Bruff encarna a Sarah con la resiliencia de una hermana mayor que actúa como madre sustituta mientras lidia con sus propios conflictos internos. La química entre ambas refuerza la autenticidad del relato.

Ganadora del Premio del Público en el Festival de Cine de Nueva York y el galardón a la Mejor Dirección en el Festival AFMX de Nuevo México, entre otros reconocimientos, Good Side of Bad es un llamado a reflexionar sobre la importancia de la empatía, el apoyo mutuo y el acceso a tratamientos adecuados.